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Pilotos

Vandoorne: otro niño para complicar a Alonso

Vandoorne y Alonso

El temor a que se repita lo ocurrido con Lewis Hamilton hace una década ha puesto en armas a los más cercanos al bicampeón español


22 de enero de 2017 - Sportyou

Cuando Fernando Alonso tuvo el escalofriante accidente del Gran Premio de Australia, a un joven piloto se le abrió el cielo. Stoffel Vandoorne tuvo la oportunidad inesperada de sustituir al bicampeón del mundo en la siguiente carrera, consiguió un punto y, hasta bien entrada la temporada, salvó los muebles de una McLaren absolutamente desquiciada y sin posibilidad de salir del laberinto.

Mientras, en el otro lado del box, Jenson Button se atusaba la barba de cuatro días y reflexionaba: ¿merecía la pena seguir? Decidió, de motu proprio, hacerse a un lado, disfrutar de una más que merecida jubilación y dedicarse a vivir, que para eso llevaba ya desde el siglo pasado dando vueltas al mundo para aterrizar en los circuitos. En ese momento, a Vandoorne se le abría ya no el cielo, sino el universo: le daban el coche que ya había merecido la pasada temporada.

Las virtudes de Vandoorne al volante de cualquier cosa que tenga cuatro ruedas están fuera de toda duda. Este belga, que suele pasar muchos días del año en la costa de Marbella entrenándose, no quiere convertirse en un nuevo Kovalainen, sino en un nuevo Hamilton. Quienes le siguen más de cerca hablan maravillas de él. «Tan rápido como Verstappen, tan fiable como Ocon», dicen, comparándole con dos de los jóvenes talentos que más futuro se les augura. Subcampeón de la GP2 en 2014, campeón en 2015 y, tras un año en barbecho en la Super Fórmula nipona, le han dado por fin el volante que se merecía ya desde que se alzó con el título de considerada división de plata de los monoplazas.

Es en esa intención de convertirse en un nuevo Hamilton donde se haya el temor, aún lejano, en el entorno de Fernando Alonso. ¿Vivirán un 2007, diez años después? Ni es la misma época, ni son los mismos protagonistas, pero el afán de éxito con el que aterriza Vandoorne entre los 22 mejores pilotos del mundo (o eso dicen) ha levantado cierto ‘run-run’ entre los fans del asturiano.

La principal diferencia con lo ocurrido hace una década es que el McLaren MP4-32 (si es que se mantiene esta nomenclatura tras la salida de Ron Dennis) no va a ser un coche ganador, ni tan dominador como fue aquel. Sólo la autodestrucción en la que se metieron en la escudería británica evitó que ganasen el título, que fue a manos de Kimi Räikkönen. Las opciones de victoria y la tensión interna de los equipos suele ser proporcional: a más posibilidad de ganar, más enfados hay.

A Vandoorne tampoco le conviene enfadar a Alonso de entrada, así que se coloca a sí mismo en el papel de escudero. A sus 24 años sabe que tiene mucho más futuro que Alonso en la competición, así que no va a complicarse la vida en su primer año en el Gran Circo. «Para mí es muy positivo pilotar junto a Alonso. En McLaren los pilotos son tratados con igualdad y los dos tendremos las mismas oportunidades», afirma en una entrevista a Sporza. «El principal objetivo es trabajar con Alonso para que McLaren vuelva a lo más alto, y si empiezan a llegar los resultados, por supuesto habrá más competición entre Fernando y yo. Es lo normal en la Fórmula 1», avisa.

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