SPORTYOU

Archivo
21 de septiembre de 2019 21/09/19

Motor

El salto a la gloria de Toyota

Latvala con su Toyota

Tras un nacimiento traumático, el mítico equipo japonés ya sabe lo que es ganar un rally con el Yaris gracias a la victoria de Latvala en Suecia


13 de febrero de 2017 David Sánchez de Castro - Sportyou

El Rally de Suecia de 2017 ya ha entrado en la historia del WRC. Esta vez no es Sebastien Ogier el protagonista del enésimo récord batido (sus opciones de victoria se quedaron en un trompo y acabó tercero), sino porque Toyota ya sabe lo que es ver a su Yaris WRC en lo más alto del podio.

Jari-Matti Latvala logró su 17ª victoria en el Mundial, por primera vez fuera de Volkswagen, para darle al fabricante japonés con alma alemana un histórico triunfo. Hay que remontarse al ya extinto Rally de China de 1999 para ver a un coche de la marca del toro llevándose un rally. Aquel lo ganó Didier Auriol, con el malogrado Richard Burns segundo y el español Carlos Sainz, con el otro Toyota, tercero.

La victoria de Suecia no sólo supone que Toyota gane sino que, además, por primera vez desde febrero de 2014 hay un líder que no es Ogier en el campeonato. “Es alucinante. Un nuevo equipo, un nuevo coche, nuestro segundo rally y estamos ganando. No tengo palabras para describirlo, es muy emotivo”, decía el nuevo comandante de la clasificación, un Latvala que, por fin, puede mirar por encima del hombro al que fuera su jefe de filas en Volkswagen.

Un parto difícil

La victoria de Latvala y de Toyota supone la confirmación de un proyecto que nació de manera muy difícil, por la propia idiosincrasia de la marca nipona. A diferencia de otros fabricantes, la división entre competición y coches de calle es total. Aunque el presupuesto sale de las mismas arcas, Toyota Motorsport tiene su sede en Colonia (Alemania). Ahí es donde se fraguan los coches del Mundial de Resistencia y el Yaris WRC con el que la marca nipona que reinó en los 90 volvía a intentar el salto. Ambos se agrupan bajo el nombre de Toyota Gazoo Racing, una estructura relativamente independiente pero que, a efectos económicos, se subordinan a la sede en Japón.

Para su vuelta eligieron al mítico Tommi Mäkinen, histórico tetracampeón del mundo al volante de los Mitshubishi Evo a finales de los 90, pero su carácter autoritario estuvo a punto de dar al traste con el proyecto. Entre otras exigencias, menospreció la fábrica de Colonia, y dijo que sólo iba a aceptar que se ocupasen del motor: el chasis corría por su cuenta y la de preparadores independientes con los que ya había cerrado el trato. Su equipo, el Tommi Mäkinen Racing, asumió toda la responsabilidad del proyecto, y al final Toyota acabó aceptando a regañadientes: mejor eso que no ver el coche en los rallies.

La apuesta les ha salido, de momento, bien. Mäkinen se planteaba el 2017 como un año de aprendizaje, donde intentar cazar algún podio, para intentar el asalto al título en 2018. Sin embargo, las cosas han ido mucho mejor de lo previsto. De hecho, su arranque es exacto al de Volkswagen: la dictadura del Polo WRC empezó con un segundo en Montecarlo y una victoria en Suecia. ¿Podrán pelear por el título en su primer año? Sólo el tiempo lo dirá, pero en Ford y Hyundai empiezan a verles con otros ojos.

Temas relacionados: , , ,

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba