SPORTYOU

Archivo
26 de mayo de 2024 26/05/24

Opinión

Opinión

Tomaduras de pelo


  • 26 de enero
    de 2009
  • José Miguélez

“Vamos recobrando nuestra esencia”. La frase retumbó, así, de golpe, nada más concluir el Málaga-Atlético. Aguirre se supera a sí mismo día a día. Otro partido menor, otro resultado que no sirve para nada, otra decepción indiscutible, y el entrenador hasta saca pecho. ¿A qué esencia se refiere? Posiblemente a la de Osasuna, equipo del que cree que aún no ha salido. Porque la esencia del Atlético no es vulgarizarse y conformarse, no es salir contento de unas tablas ante un conjunto meritorio pero decididamente inferior. Ya se lo avisé a ustedes. Aguirre sortea la estadística negativa y la pone siempre a su favor. El Atlético no viene de dos fracasos sino de dos partidos consecutivos sin perder. El técnico nos toma el pelo. Pero mientras, su prensa y sus jefes, le jalean.

Hay más casos. “No me sorprende lo del Murcia. Conmigo no se ganaba por errores individuales (se sobreentiende que ninguno suyo), pero la forma de juego era la misma y los jugadores, también”. Javier Clemente no se da por aludido con la reacción del Murcia tras su destitución, cinco victorias de cinco posibles. Casi al contrario, da la sensación de que los triunfos son obra suya, que el Murcia habría ganado igual con él. Y hasta mejor, porque las cinco victorias sin él le parecen exageradas y fruto de una suerte excesiva. Clemente miente también en lo de los jugadores, porque a Movilla no le dejaba ni entrenarse junto a sus compañeros. (Por cierto, va a ser que cabrear y ningunear a Movilla es la táctica más efectiva, porque cuando vuelve de sus destierros se sale y contagia, puede con todo y con todos).

No es menos irritante la fórmula de distracción que utiliza el Madrid y su aparato de propaganda. El equipo no juega un pimiento, su comparación estética y aritmética con el Barça le tortura, pero siempre existe una salida. Que el Kun ya está firmado, que Kaká llega seguro, que Messi vestirá de blanco y bla, bla, bla. Lo más cachondo es que luego va el Barça, que podría desentenderse y hasta reírse de sus alrededores, y muerde el anzuelo.

Volver arriba