SPORTYOU

Archivo
21 de septiembre de 2020 21/09/20

Tour 2020

Tadeo Pogi, el niño que nos volvió a levantar del sofá

El ciclista esloveno se proclamó como flamante campeón del Tour de Francia después de una épica crono para remontar a su compatriota Roglic.


21 de septiembre de 2020 Iñaki Cano - Sportyou

Tadej ‘Merckx’ Pogacar ha ganado el Tour de Francia 2020 al más puro estilo de ‘El Caníbal’ belga. Tres victorias parciales en la ronda francesa de ésta edición. Ganador del maillot de la montaña. A Eslovenia se llevará también el maillot del mejor joven de éste Tour con 21 años y por supuesto, se ha llevado el amarillo del COVID-19 en el que ha demostrado ser el mejor del momento y seguramente también lo será en el futuro del ciclismo mundial.

Merckx hizo en 1969 algo muy parecido ganando el Tour, la montaña y la regularidad. Cincuenta y un años después, otro niño caníbal hace temblar los cimientos del ciclismo ganando en los Campos Elíseos y no sólo por la contrarreloj del sábado y sí por su manera de correr, como en los viejos tiempos cuando nos levantaban del sofá viendo a los monstruosos ‘pedalistas’ del pasado.

En éste Tour le remontó a su compatriota Roglic en una brutal actuación en la contrarreloj del pasado sábado y después de haberse visto envuelto en un abanico en Lavaur donde ya había perdido 1.21 con respecto a los mejores a los que les ha pasado por encima y si no se tuerce, durante los próximos años, Pogacar será el nuevo Indurain, Merckx o Froome. No habrá nadie que le discuta su supremacía.

Pogacar puede ser una sorpresa para algunos amantes del ciclismo que sólo sigue el Tour de año en año, pero este esloveno fue el ciclista más joven, con tan sólo 20 años, en ganar un prueba del World Tour haciéndolo el Tour de California hace un año. Además, por si las líneas anteriores no son suficientes, Tedaj Pogacar en La Vuelta, después de ganar el Tour del Porvenir, ya demostró de lo que era capaz y de los que se les venía encima a los grandes del pelotón internacional.

En la ronda española el jovencísimo Pogacar ganó tres etapas y cuando comenzaba la tercera semana, se ‘cayó’ del podio de Cibeles pero, en otra demostración de ciclismo y de fuerza escapándose en solitario durante 40 kilómetros, llegó a la sierra de Gredos y se aseguró el tercer puesto del cajón en Madrid además de volver a demostrar que el maillot del mejor joven era también para él.

En Francia, Pogacar nos recordó una imagen de hace 31 años cuando Fignon se creía que iba a ganar el Tour en la crono de París pero un tal Greg Lemond, no sólo le ganó la última etapa sino que le quitó el amarillo en su casa. Esa misma imagen de desolación se ha visto el sábado con Primoz Roglic en el papel del francés y con Pogacar protagonizando el momento a lo Lemond. El que parecía ser el amo y señor de la edición 2020 del Tour estaba con la mirada perdida La Planche des Belles Filles, después de verse arrollado por su paisano Tadej Pogacar que hoy lunes 21 de septiembre en los Campos Elíseos celebrará su vigésimo segundo cumpleaños vestido de amarillo desayunándose con la portada de L’Equipe donde él, será el principal protagonista.

La historia contará las gestas de Pogacar y como sucedía con Indurain o con Eddy Merckx, de la demostración del sábado se verán momentos inolvidables de, por ejemplo, cómo le quitaba el dorsal y las pegatinas a Miguel Ángel López a 17 kilómetros de la meta o cómo Roglic se iba hundiendo, con el casco descolocado al saber que estaba perdiendo el Tour ante el osado y todopoderoso Tadej Pogacar, que a pie de puerto, se permitió el lujo de cambiar la bicicleta para subir volando hasta La Planche des Belles Filles.

Este niño marcará una época en el ciclismo después de ver lo que ha hecho en su debut en La Grande Boucle ganando el Tour al estilo de los viejos ciclistas de antaño que, como Pogacar, corrían sintiendo las corazonadas sin pulsómetro en el pecho y dando las pedaladas al ritmo que ellos se marcaban, según se encontraban en ese instante y mirándole la cara a sus rivales sin marcarse una estrategia premeditada.

Las sensaciones de éste ‘jovenzuelo’ son las que le indican el modus operandi sobre la bicicleta. Es el ciclismo de ataque, de sorpresa y de desobediencia a los auriculares. Pogacar es el primer debutante que a su edad gana el Tour pedaleando a su aire y tumbando a sus rivales con el viento de sus demarrajes.

Este niño sale cada día a muerte porque sabe que sólo podía perder desde aquel maldito abanico que le alejó de una parte del cajón de los mejores y que será seguramente, suyo para muchos años como antes lo fue de Anquetil, Lemond, Merckx o Miguel Indurain que como él, sólo soñaban con correr alguna vez por las carreteras de Francia: “Mi sueño no era ganar el Tour sino correrlo alguna vez. Es verdad que también soñé con una historia así y venía preparado para ella que espero pueda disfrutar”.

Temas relacionados: ,
Volver arriba