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23 de mayo de 2019 23/05/19

Opinión

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Spoelstra, la gomina y la capacidad


  • 02 de diciembre
    de 2010
  • Iñaki Cano Martínez

Dicen que no aguanta a los jugadores y éstos tampoco le pueden ni ver. Dicen que le viene grande lo de entrenar a los Heat de las superestrellas. Dicen que es un movimiento premeditado por Riley para que su aterrizaje sea lo más parecido a la llegada del mesías. Dicen que nadie habla con él ya en la franquicia más que sus ayudantes.

Todos lo escrito anteriormente puede ser verdad, mentira, o todo lo contrario. Lo único cierto es que a Erik Spoelstra no le está resultando nada fácil ser Erik Spoelstra desde que Lebron dijo aquello de lo de mi talento a Southbeach y blablablabla. Cuando se confirmó la plantilla con la que contaba Erik, el mundo pensaba que no sería capaz. Opinaba que le venía grande, que era muy joven y que Riley volvería a entrenar.

No le dieron la oportunidad de demostrar que valía para el puesto. Es un caso similar al de Pellegrini en el Real Madrid la pasada temporada. Antes del primer entrenamiento ya tenía que ser campeón y jugando de una manera histórica. Los mejores jugadores para ganar, pero desde el principio fue discutido. Y a Erik le ha sucedido lo mismo. Y no es justo.

Cierto es que es uno de los técnicos más jóvenes que jamás hayan entrenado en la NBA. Cierto es que no tiene el carisma y ni es tan mediático como todo lo que le rodea en los Heat. Pero cierto es que cuando la franquicia estaba en tierra de nadie hace una temporada, no leí nada de nadie quejándose de ‘Coach Spo’. Simplemente se dedicaba a trabajar con lo que tenía. Wade le ayudó muchísimo para meter al equipo en playoffs. En ese momento, nade quiso echarle; nadie le criticó por nada (se le achacó cierta blandura y poca experiencia, pero poco más).

Erik Spoelstra no es santo de mi devoción pero me parece que puede ser un buen entrenador si le dejan tiempo y, sobre todo, espacio. Y a Erik le faltan todas esas cosas ahora mismo. Desde la prensa se le atiza, quizás con razón, pero se le pega demasiado. Se le critica todo. Le falta cintura en ciertos momentos. Le falta carácter y saber leer los momentos. Sin embargo, eso se adquiere con el tiempo pero si cada vez que das un paso se te pega, nunca podrás andar erguido.

No hay que olvidar que es la primera vez que tiene delante un miura como estos Heat. Son pocos los que la primera vez ante algo así son capaces de no fallar. Erik ha fallado y con toda la presión que tiene sobre él, le falta el aire y el espacio para poder pensar. Se siente como ese niño en el cole que está contra la pared cuando los mayores quieren quitarle la peonza. Algunos niños se encaraban y salían calentitos. Otros, se callaban, bajaban la cabeza y entregaban la bolsa, la peonza, el bollicao y todo. Y Erik está en el segundo grupo. Quizá porque no le han dejado ni encarar el problema; le tienen maniatado. Evidentemente, no usan cuerdas, pero no puede moverse.

¿Y por qué Erik ha llegado hasta este punto en el que es la diana favorita de Estados Unidos? Yo tengo dos teorías. Elegid la que más os guste:

TEORÍA DE LA GOMINA

Todo esto es un plan perpetrado por Pat Riley. Deja a Erik para que se pegue el batacazo mientras él, durante dos meses y pico, va tomando notas y estudiando el equipo. Así, desde su puesto de mesías que baja del despacho para ponerse el chándal, ya tiene definida la estrategia a seguir y que, aunque suene a marrón, para Riley no lo es tanto. Ésta es la más rebuscada…

TEORÍA DE LA CAPACIDAD

Esta hipótesis se puede basar en argumentos baloncestísticos y mediáticos. Erik es buen entrenador de plantillas medianas pero cuando le dan cosas más importantes, Erik se ofusca. Le faltan horas de vuelo o luces para reaccionar. O sangre en las venas. Riley le presentó la oportunidad de su vida y, entre la presión exterior y propia, su falta de conocimientos y/o coraje, la experiencia está siendo muy desagradable. También la falta de tiempo para coordinar una orquesta tan grande puede ser la causa. Eso, sumado a la tontería de algunos que son “reyes” provocan la situación actual.

Elijan la que quieran. Las dos podrían ser validas por separado. También una mezcla de ambas. Lo único claro es que las horas de Erik Spoelstra parecen estar contadas en Miami y que Riley se sentaría en el banquillo de los Heat a partir de mediados de diciembre.

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