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22 de octubre de 2018 22/10/18

Opinión

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Sin la prima Donna, ¡Vaya unos músicos!


  • 06 de octubre
    de 2018
  • Iñaki Cano

Qué el Real Madrid está en crisis es una perogrullada. Está orquesta desafina más que una trompa afinada en ‘fa’ que si suena bien es exquisito, pero precisamente por eso cuando desafina es escandalosamente dolorosa para los oídos y hasta para quienes ven salir la nota por la boca del instrumento. ¿Crisis? El Madrid está en algo más peligroso. Lo de Julen Lopetegui y del Real Madrid sin Cristiano Ronaldo, pero con los mismos que han ganado varias Champions League, no es sólo culpa del entrenador o del director de orquesta.

Cristiano Ronaldo debería ser historia. Una impresionante y gran historia pero algo del pasado que aunque escueza, no se debería seguir restregando por la boca o por los ojos ahora que todo suena mal en la sinfónica blanca. El fútbol es tan grande por situaciones como estas. Se marchó el veterano goleador dicen por falta de cariño y yo digo que por dinero y en el foso de la orquesta las notas salen tan desafinadas que hasta los oídos más duros sufren acostumbrados a dulces fados del pasado.

Si cambiamos la música por la horticultura, con la marcha de CR, el Real Madrid ha perdido mucho gol y la sequía está marchitando hasta las flores del ‘minuto 93’ que parece que nos olvidamos que antes, se metían goles en ese minuto que daba hasta algún que otro título. El jardinero principal tiene mucha culpa porque quizás no sepa hacerles llegar a los jardineros obreros, el abono preciso o que quizás no son ni floricultores, ni músicos para una sinfónica de nivel.

Los jugadores que tantas Champions League han ganado junto a Cristiano Ronaldo, están quedando en evidencia porque algunos parecen de momento, menos impresionantes sin el portugués de la Juventus después de cuatro derrotas en 11 partidos y más de 360 minutos sin marcar.

Si ustedes, socios del Real Madrid y aficionados por el mundo del club blanco, así lo estiman oportuno, mandamos a Julen Lopetegui al paredón del despido, pero cuando lo hagan no se olviden que el 20 de octubre en el Bernabéu además de al entrenador, inviten al paseo hacia el paredón con música de viento a los interpretes de la partitura que la están ejecutando rematadamente mal porque no saben leerla o porque no son tan artistas como parecían cuando tocaban junto el solista portugués.

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