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17 de noviembre de 2018 17/11/18

LaLiga Santander

Sampaoli y Lillo se separan

Sampaoli y Lillo

Después de muchos años trabajando juntos, el argentino se marchará para entrenar a su selección y el español se pone en el mercado si el Sevilla finalmente no cuenta con él


24 de mayo de 2017 Iñaki Cano - Sportyou

El matrimonio deportivo formado por Jorge Sampaoli y Juan Manuel Lillo se ha roto. El argentino buscará nuevos horizontes con la Selección Argentina y el tolosarra se pone en el mercado si es que el Sevilla decide no seguir contando con sus servicios.

Sampaoli comenzó a fijarse en Lillo el día que escuchó a Pep Guardiola hablar de sus influencias, en una de sus primeras ruedas de prensa como entrenador del Barça. “Me he fijado y he aprendido de Johan Cruyff y de Juan Manuel Lillo”, dijo. Sampaoli comenzó a indagar y tiempo después terminó llevándoselo como consejero a la selección de Chile, para tener más posesión de balón y más calma, sin la ansiedad que provoca la ‘necesidad’ de ganar un título en tu país. El compañero y ayudante de Sampaoli de toda la vida, Sebastián Beccacece, 13 años juntos, le había abandonado, así que necesitaba de un ‘apaciguador’ para su cuerpo técnico. Lillo abandonó Colombia y se unió a Sampaoli para hacerle ganar a Chile por primera vez la Copa América.

La pareja se ha entendido a las mil maravillas. El argentino se llevaba todos los focos pero en la sombra del banquillo siempre estaba atento Lillo, al que Sampaoli buscaba siempre de reojo antes de tomar cada decisión. A partir del próximo mes de julio, previo pago de los 1.5 millones de euros de su cláusula de liberalización, Sampaoli se irá a la Argentina y Lillo se buscará las habichuelas en solitario, ya que su Sampaoli se ha reconciliado con Beccacece, que volverá a ser su segundo.

Lillo, colaborador que no ayudante, llegó al Sevilla con su auxiliar Iñigo Domínguez y con él seguirá, en el Sevilla o donde requieran sus servicios. Quiere comprender a Sampaoli por no llevarle con él pero tampoco le acusa de dejarle tirado. Tampoco está preocupado por su futuro: “El futuro no existe. El mañana es un presente continuo y yo he vivido siempre unido a mi presente. Si no es en el Sevilla, será en otro lugar”.

Lillo está en compás de espera. Primero tendrá que saber si Sampaoli paga su cláusula y se marcha, y después deberá saber qué decide el Sevilla. Se ha especulado que Lillo podría ser el sustituto, pero a día de hoy ni tan siquiera se lo han insinuado. Si llega Eduardo Berizzo, a Lillo le extrañaría continuar porque cada maestrillo tiene su librillo… Se quede o no, seguirá estudiando el fútbol para que sus jugadores puedan practicarlo mejor y en beneficio del club para el que esté trabajando. Aunque no goza de excesivas simpatías en España, Lillo es sin embargo pieza importante según quienes están en su día a día, y así se lo dijo a Sportyou uno de los hombres que trabajan en el Sevilla en constante contacto con el cuerpo técnico del primer equipo: “Lillo es mucho más importante de lo que la gente se imagina. Que se lo pregunten a los jugadores y empleados del club. Es un fenómeno que no debería irse de aquí para que este equipo siga creciendo”.

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