SPORTYOU

Archivo
21 de septiembre de 2020 21/09/20

General

Riyad Mahrez, de un suburbio de París a dominar la Premier

Riyad Mahrez, del Leicester City

“Riyad jugaba al fútbol los lunes, los martes, los miércoles… Jugaba cada día de la semana”. Hayed Mbemba, un excompañero de Mahrez en el AAS Sarcelles, explicaba a la BBC el sencillo motivo de su fútbol alegre y canchero: jugar en las calles cada día de su infancia. Sarcelles es un suburbio del norte de […]


5 de abril de 2016 David de la Peña - Sportyou

Riyad Mahrez, del Leicester City

“Riyad jugaba al fútbol los lunes, los martes, los miércoles… Jugaba cada día de la semana”. Hayed Mbemba, un excompañero de Mahrez en el AAS Sarcelles, explicaba a la BBC el sencillo motivo de su fútbol alegre y canchero: jugar en las calles cada día de su infancia. Sarcelles es un suburbio del norte de París, que en la década de los 50 y 60 acogió a numerosos inmigrantes procedentes del norte de África -en su mayoría argelinos que huían de la Guerra de Independencia-. Poblada a base de inmigrantes y refugiados, la ciudad que vio nacer a la hoy estrella del Leicester posee una de las concentraciones de judíos más alta de toda Francia, huidos de diversos lugares del mundo donde se sintieron perseguidos.

Su padre nació en Beni Snous, un distrito del norte de Argelia, y su madre tiene ascendencia argelina y marroquí. Asentados en París tras salir de su país natal, Riyad nació en Francia y creció dentro de un contexto en el que, como él mismo ha declarado; “no eran pobres, pero tampoco ricos”. Su madre trabajaba de sol a sombra para que a su familia no le faltase de nada, y su padre representó un apoyo decisivo en su carrera como futbolista. En una entrevista a The Guardian, Mahrez le recordaba con cariño: “Venía a cada partido y sus consejos resultaron clave”.

Sus comienzos en el fútbol

Mahrez empezó a jugar en Francia en el AAS Sarcelles, y como explicó el año pasado Mohamed Coulibaly, director deportivo del modesto club del suburbio parisino, tuvo que progresar mucho hasta convertirse en lo que es hoy en día. “Sin duda, tenía un capacidad técnica y una comprensión del juego muy por encima de la media, pero no era demasiado rápido y desde luego, era muy menudo, lo que le penalizaba en los enfrentamientos físicos. La clave para su evolución se produjo una vez terminaban los entrenamientos. Podían ser las nueve de la noche, pero aunque no hubiese luz siempre le veías con su hermano Wahid y los amigos jugando en las calles de Sarcelles.”

El fichaje por el Quimper

Una evolución que le llevó a firmar por el Quimper en 2009, club de la séptima categoría del fúbol francés. Un fatídico episodio resultó clave en su madurez: cuando tenía 15 años, su padre falleció a causa de un problema cardíaco. “Algo cambió en mi cabeza. Quería hacerlo cada vez mejor, llegar a ser futbolista profesional”.

Poco después llegó ese fichaje por el Quimper, donde comenzó a despertar el interés de grandes clubes del país. Fue una época en la que coincidió con Mathias Pogba -el hermano de Paul Pogba-, con el que estableció una gran relación, puesto que eran compañeros de piso. Aunque los comienzos no fueron en absoluto sencillos, sobre todo para Mathias.

“Riyad era un desastre. Muy desordenado, comía y dejaba el plato, y llevaba una alimentación desastrosa. Siempre comía carne y patatas fritas. Yo tenía dos hermanos, así que decidí comportarme con él como lo haría un hermano mayor. A los dos o tres meses las cosas en casa mejoraron, aunque con el fútbol no me hizo demasiado caso. Le recomendé ganar algo de musculatura, pero ha demostrado ser tan imparable con el balón en los pies y tan inteligente en la toma de decisiones que no le ha hecho falta”.

Le Havre, una etapa decisiva en su formación

Mahrez comenzó a despertar el interés de numerosos clubes de élite, que tenían el objetivo de añadirle a su cantera. Los más sonados fueron el Paris Saint-Germain y el Olympique de Marsella, aunque tomó la decisión de firmar por el Le Havre, que tenía al primer equipo en la segunda categoría del fútbol francés. “Le Havre tiene una de las mejores canteras del país, donde además podía tener con más facilidad oportunidades con el primer equipo. Fue una decisión acertada”.

Aquello fue una muestra de enorme madurez. No cabe duda de que el centro formativo del Le Havre es uno de los más poderosos de toda Francia –Dimitri Payet o Paul Pogba encabezan una lista de grandes futbolistas curtidos en su fútbol base- y Mahrez representa otro de sus grandes productos estrella. Riyad comenzó a jugar en el segundo equipo, y un gran arranque de temporada 2013/2014 llevó a que el grupo de ojeadores del Leicester City decidiera firmarle para la segunda mitad de temporada.

La llegada a Leicester y el estrellato

Mahrez llegó a un Leicester City que se estaba jugando el ascenso a la Premier League, con Nigel Pearson en el banquillo. Jugó 12 partidos como titular en el tramo final de curso, el equipo logró el objetivo y la historia a partir de entonces es más que conocida. Un primer año en la Premier League en la que el equipo casi desciende, y un segundo en el que está a punto de conseguir una de las gestas más grandes de la historia del fútbol. En relación a esto, Mahrez dijo algo bastante representativo en una reciente entrevista: “Sentí más presión el año pasado que en este”.

Quizás este sea uno de los principales motivos del éxito del Leicester; un equipo que estaba con el agua al cuello y que ahora mismo se ve a un solo paso de alcanzar la gloria. Un estatus que ha alcanzado gracias a su enorme trabajo colectivo, pero que sin duda hubiese sido imposible sin el fabuloso rendimiento de un chico que perfeccionó su técnica en las calles de su barrio, y que pasó de poner en pie a los vecinos de Sarcelles, a hacerlo con todos los aficionados de fútbol del mundo.

Temas relacionados: ,
Volver arriba