SPORTYOU

Archivo
7 de febrero de 2023 7/02/23

Opinión

Opinión

Pepe Gotera y Otilio, ganadores de los premios de la LFP


  • 28 de octubre
    de 2014
  • Fernando Carrión

La LFP sigue haciendo un ridículo tras otro con sus premios. Es increíble -bueno, en España ya no hay cosas increíbles- la chapuza que han vendido al mundo. Da pavor pensar cómo gestionarán otros temas si tratan así uno de sus productos estrella.

El año pasado, Leo Messi ganó el premio a mejor delantero y mejor jugador, pero no acepta la invitación de ir a la gala de entrega al encontrarse en Argentina. El pánico a no tener ni a Messi ni a Cristiano Ronaldo en los teóricos ‘Oscars’ del fútbol español hace que en la LFP se inventen un premio para el portugués y asegurar así su presencia en la fiesta y lograr mayor repercusión.

Así que Messi ganó los premios a mejor delantero y mejor jugador, así que a Cristiano Ronaldo le entregan el de “jugador más valioso”, una categoría que a diferencia del resto no había sido anunciada en las comunicaciones previas. El propio Cristiano estaba mosqueado en la gala, consciente del cambalache en el que se había visto involucrado. Según sus allegados, “se estaba impacientando al ver que se entregaban los premios y no eran para él”. Al final, el portugués recibió “uno de los galardones más importantes”, según la nota de la LFP. ¿Más o menos importante que el de Messi? ¿Un premio basado en qué?

La LFP informó que el MVP de Cristiano era «un premio objetivo: más goles en los partidos, kilómetros recorridos… Es puramente estadístico. El premio de Messi es por nominación y lo votan los entrenadores”. Los que se pusieron en contacto con la LFP para conocer qué valoraciones concretas se habían tenido en cuenta, con qué algoritmo se habían ponderado y quiénes eran -según esos criterios- los cinco primeros de la lista sólo obtuvieron evasivas. Siguen esperando una respuesta que nunca llegará, porque ese cálculo jamás existió.

Este año podrían haber arreglado un poco el entuerto, pero en lugar de eso, se rebozan más en el fango. Es cierto que el Atlético de Madrid ganó la Liga por su trabajo en equipo, no por sus individualidades. Pero que ninguno de sus jugadores haya ganado un premio es vergonzoso. El mejor portero del mundo, Courtois, se queda sin galardón. A Gabi se lo quita Modric, un fantástico jugador que jamás ha sido un centrocampista defensivo. Y en la categoría de Koke gana Iniesta, que lleva desaparecido del fútbol más de un año. Para compensar, le dan al Atlético de Madrid el premio “mención especial”, que compite con los Nobel a nivel mundial por su enorme prestigio.

Casi peor es que Leo Messi no estaba ni nominado entre los tres mejores delanteros de la Liga, ¡ni tampoco entre los tres mejores jugadores americanos de la competición! ¿Pero estamos locos? ¿Una factura por no haber querido asistir el año pasado a la gala?

Y la traca final: el premio al Jugador más Valioso, el MVP que fue protagonista de los premios en 2013, desaparece en 2014 sin ninguna explicación. Y a nadie se le cae la cara de vergüenza al suelo. Se les debió de perder el algoritmo.

PD1. El Real Madrid perdió en el Clásico una oportunidad histórica de meterle 7 u 8 goles al Barça. Y Cristiano, de aplastar a Messi en un duelo directo y sentenciar el Balón de Oro, por si a alguien le quedaba todavía alguna duda. Esas ocasiones pasan cada muchos años y no hay que desaprovecharlas. Si hubiera sido al revés, el Camp Nou no habría parado de rugir, y el Barça de apretar, para humillar al rival.

PD2. Pocos entrenadores han tardado menos Luis Enrique en perder todo su crédito. Sin autoridad por hincar la rodilla en público ante Messi o por claudicar con Xavi; sin crédito por su abortada renovación del equipo, y sin el apoyo de los culés por su estrafalaria estrategia en el Bernabéu. El nuevo proyecto del Barça ha naufragado en tres meses.

PD3. Si yo fuera Pedro o Munir, tiraba la toalla. ¿Cómo se puede sacar de titular en el Bernabéu a un tipo que no ha jugado ni un minuto con sus compañeros?

Volver arriba