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24 de agosto de 2019 24/08/19

Opinión

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¡Oh capitán, mi capitán!


  • 11 de marzo
    de 2019
  • Iñaki Cano

El club de los poetas muertos, el Real Madrid, ya tiene nuevo capitán, Zinedine Zidane, que surque las caudalosas aguas que han llevado al barco blanco al naufragio en una semana de tempestad y muy negra. Regresa un hombre que sabe lo que quiere y que además lo consigue. Regresa ‘La Leyenda’ que ganó una Champions League como jugador con un golazo y tres más consecutivas desde el banquillo.

Zizou se fue del Real Madrid cuando vio las grietas que estaban resquebrajando al transatlántico y que terminarían haciéndolo naufragar. Antes de bajarse del barco le advirtió al jefe, Florentino Pérez, de que se necesitaba reparar el navío porque haría aguas más pronto que tarde. No quiso hacerle caso el armador-ingeniero-presidente del Real Madrid y nueve meses después, con otros dos entrenadores más en su curriculum triturados, ha llamado al remolcador Zidane para reflotar al Real Madrid y de paso, salvarse él.

Con Zizou el Real Madrid ha conseguido estabilidad. Florentino Pérez ha ganado tranquilidad y tiempo para iniciar un nuevo proyecto protegido por el escudo de ‘La Leyenda’. Con el efecto Zidane, el Real Madrid como club se mantendrá unido e ilusionado. A Florentino Pérez no se le puede negar la inteligencia y pese a los errores que cometió en el verano pasado, con esta jugada vuelve a demostrar que es muy listo.

Zinedine Zidane ha vuelto con mando en plaza, de momento. Florentino Pérez, ‘púgil’ con mandíbula de cristal no habría aguantado dos broncas seguidas al palco en el Bernabéu y se ha protegido con Zidane. Le ha prometido el oro y el moro a cambio de una paz institucional que con su admirado Mourinho no lo hubiera alcanzado. Con el portugués la división hubiera sido segura y la bronca constante también y ya no estamos para tanto jaleo.

Zizou es el enmascarador ideal para la situación desastrosa por la que atraviesa el Real Madrid y que de haberse alargado en el tiempo se hubiera agravado casi sin vuelta atrás. A Florentino Pérez no le ha quedado más remedio que dar marcha atrás, ¿reconocer? ¿su error? y llamar a quien le abandonó inesperadamente pero a su vez el único que calmará la tormenta. Ahora a Zinedine Zidane le volverán a rodear sus alumnos en el vestuario del Real Madrid, volverán a subirse a los pupitres admirándole, le seguirán hasta el final del acantilado y si es preciso se tirarán al vacío al grito de: “Oh Capitán, mi capitán” mientras que en el palco, se seguirá respirando con tranquilidad gracias al anestésico Zidane.

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