SPORTYOU

Archivo
5 de julio de 2022 5/07/22

LaLiga Santander

El nuevo fichaje del Valencia en siete frases y una palabra

Álvaro Medrán

Así es Álvaro Medrán y así son sus circunstancias, un jugador que pinta tímido pero que avisa que no va a estar un año en el banquillo


17 de julio de 2016 Chema Mancha - Sportyou

-Aparcaba en el parking que hay junto a Mestalla, lo veía y pensaba: ¡Joder!

De eso hace un año y Álvaro Medrán ya ha cumplido uno de sus sueños. Se rompió el peroné y su recuperador de cabecera se lo llevó a Valencia dos semanas para recuperar la lesión. Anduvieron por Port Saplaya , una urbanización de estética ‘kisch’ al norte de la ciudad, y por una clínica que hay justo al lado del estadio. Ahí se gestó la recuperación de Medrán.

-Cuando salió el nombre del Valencia hablé con mi agente y pensé: Valencia… ¡Joder!

La palabra ‘joder’ utilizada como muletilla de asombro no suena mal, y menos con acento cordobés. Medrán la repite mucho. ‘Joder’, como ‘vaya tela’, como ‘qué pasada’, como ‘no veas’. Como si alguien le hubiera dicho con cinco años cuando jugaba a mejorar su chut de izquierdas contra la pared de su casa que iba a jugar en el Madrid y en el Valencia. Hubiera contestado: “¡Joder!”.

Sería curioso ver por un agujero a su actual compañero de habitación, el australiano Matt Ryan, escuchando a diario ese ‘joder’ y ese acento cordobés.

Otro aliciente para él es su familia materna. O mejor dicho, parte de su familia materna. Su abuelo era de La Font d’en Carròs, un pueblecito de 4.000 habitantes un poco al sur de Gandia, valencianista como toda la comarca de La Safor. Su segundo apellido es Just, pronunciado en cordobés tal como suena en cordobés, como si fuera la jota una hache aspirada.

-Veníamos a bodas a Valencia a ver a la familia. Mi suegro ya falleció. A Álvaro le quedan las primas allí

El que habla ahora es Rafael, el padre de la criatura. Le acompaña en sus primeros días en el club y está a su lado en la presentación. Orgulloso es poco, como es lógico. Aspecto bonachón y tranquilo, como el niño.

Porque Medrán es un chaval. Y está con la ilusión de un chaval. Pero algo en su forma de mirar hace pensar que es un chaval con huevos. Transmite humildad y firmeza, inexperiencia y experiencia a la vez. Aunque lo que debe transmitir es fútbol.

-Yo le dije que va a triunfar en el Valencia porque sé el tipo de jugadores que triunfan en el Valencia. Ya lo veréis, no va a parar de pedir el balón. Y eso a Mestalla le gusta, lo sé

Manuel García Quilón es su representante y habla de él como si fuera su representante. Tienes media hora de charla con Manuel y es capaz de convencerte de que Medrán va a ser el nuevo Modric en un año. Aún así, escuchándolo caes fácilmente en la cuenta de que él llevó al Valencia a Baraja. Y a Benítez. Y a Marchena. Y a Mista. Algo sabrá del Valencia y de cómo funciona para aseverar eso de este chico, piensas.

Vale, también llevó a Alexis Ruano. Pero ganan los buenos en el recuento.

-¿Qué te ha dicho Parejo al llegar?
-Que lo dé todo por este club, que la afición es exigente pero que seguro que todo va a salir bien

Dani Parejo es un espejo, más que nada porque la trayectoria fue muy similar: cantera del Madrid-algunos partidos con el primer equipo-Getafe-Valencia. Ahora va a poder tirar paredes con el espejo. Se viene asociación por el medio.

-A Parejo lo tenemos como un jugador más de toque y seguro que es fácil entenderse con él

Medrán llega traspasado con opción de compra por parte del Madrid los dos primeros años. Bueno, en teoría, porque nadie quiso ni confirmar ni desmentir esto. Todos los implicados, al preguntarlo, ponen cara de saca tú las conclusiones que quieras viendo mi cara. A una madre le confiesas haber pisado el suelo fregado del salón y se pone menos nerviosa que el director deportivo del Valencia, Suso García Pitarch al preguntarle si hay opción de compra por parte del Madrid.

-Hombre, tengo que ser ambicioso, no quiero estar en el banquillo viendo como me adapto y tal, quiero ganarme un puesto en Primera División y voy a darlo todo para ello

Suena a tópico pero no lo parece si lo escuchas en el contexto de sus movimientos y su tono de voz. Son sólo sensaciones y mucho futuro por delante. Una presentación furtiva, sin capoeira, para un chaval del que la afición del Valencia pueda decir en un par de años:

-¡Joder!

Temas relacionados: ,
Volver arriba