SPORTYOU

Archivo
26 de octubre de 2021 26/10/21

Escuderías

McLaren Honda, la casa de los líos

Stoffel Vandoorne, Jenson Button y Fernando Alonso en el GP de Japón

La falta de sintonía entre los que hacen el chasis y los que hacen la unidad de potencia es total, y resiente el sueño de revivir los éxitos de Senna y Prost


22 de octubre de 2016 David Sánchez de Castro - Sportyou

Fernando Alonso afirmaba en una de las múltiples entrevistas que ha dado antes del GP de Estados Unidos que las expectativas con las que regresó a McLaren le pesaron demasiado. El piloto español admite que el resultado obtenido dista mucho de lo que esperaba, y no siempre ha sido asumible a su labor o a la de Jenson Button.

En McLaren están inmersos en un proceso de cambios internos que no acaban de encajar. La salida de Martin Whitmarsch, que no pudo retener a Hamilton en el equipo, del equipo de Woking provocó su salida. En medio de la reestructuración interna llegó Eric Boullier como jefe de equipo, Ron Dennis reasumió el cargo de gran jefe, cambiaron a los responsables técnicos y hasta los motores. El regreso de Honda con las ínfulas de los éxitos de Ayrton Senna y Alain Prost sonaba muy bien, pero todo se quedó en un recuerdo. De aquella McLaren Honda a esta no sólo han pasado 30 años, sino prácticamente 30 siglos.

El futuro inmediato de McLaren llega sin uno de sus pilotos principales (Jenson Button sale y ascienden al joven Stoffel Vandoorne), con un Ron Dennis en la casilla de salida (un portavoz de McLaren tuvo que desmentir el despido del veterano dirigente) y hasta Alonso tuvo que pedir que Eric Boullier no dejase de ser su jefe, ante los rumores que le colocan de regreso en Renault o, incluso, en Ferrari en sustitución de un Maurizio Arrivabene que está muy señalado.

En el lado de Honda no les han ido las cosas mucho mejor. El rendimiento de la unidad de potencia japonesa dista mucho de lo que se esperaba, y en dos años sólo ha podido llevar al McLaren del fondo de la parrilla al penúltimo puesto de equipos en velocidad punta. En 2015 la pelea era por acabar las carreras, y en 2016 ha pasado a ser acabar entre los puntos. El paso adelante es evidente, pero no suficiente. Por el camino ha rodado la cabeza de Yasuhisa Arai y han colocado a Yusuke Hasegawa.

El mayor problema de todos es de base: la comunión entre McLaren y Honda es inexistente. La filosofía británica y la japonesa chocan frontalmente, y mientras los primeros son de los que buscan resultados inmediatos, los segundos son de los que necesitan dar un paso tras otro muy lento hasta afianzar el camino. En la Fórmula 1 no hay tiempo para tantas pruebas, y como se produzca un tercer año en blanco, Alonso avisa de que se irá. ¿Sobreviviría este nuevo McLaren Honda a la caída de uno de los pilares de su proyecto?

Temas relacionados: , , ,
Volver arriba