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5 de abril de 2020 5/04/20

Opinión

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Maverick Viñales, el desertor


  • 21 de octubre
    de 2012
  • David Sánchez de Castro

Amanecíamos el viernes con una sorpresa que nos llegaba desde Sepang: Maverick Viñales, uno de los últimos talentos que ha salido de la incansable cantera española, rompía con el Blusens Avintia -con el que acababa de renovar hasta 2014 recientemente- y se volvía a España. Según el piloto, “el equipo llevaba sin cumplir desde mitad de temporada”. Imagino que esta situación sería la misma este viernes que cuando selló su nuevo contrato, al menos en cuanto al rendimiento del equipo se refiere.

La realidad, no obstante, apunta a otro factor mucho más determinante. Ricard Jové, su representante, era también su jefe de equipo. Esto se traduce en que si otro equipo le traslada una oferta, pongamos -por ejemplo, nada intencionado… o sí- el Red Bull KTM Ajo con el que ha ganado el título Sandro Cortese, lógicamente preferirá que su piloto no se vaya. ¿Es ese motivo suficiente como para salir del equipo de muy malas formas, tirar por la borda las opciones que tenía de proclamarse campeón y, quién sabe, quedarse fuera del campeonato para 2013? Imagino que para él y su entorno, sí.

Y es que el caso de Viñales apunta a ser otro ejemplo de cómo la corte que rodea a los pilotos no hace más que poner trabas en el camino. En el deporte hay muchos ejemplos de este virus, casi todos ellos con el padre como protagonista. En torno al caso Falcao, mi compañero Ignacio Miguélez realizó un reportaje al respecto. En el motorsport de esta reciente época, la juventud de los potenciales campeones que llegan a la élite conlleva una inmadurez, lógica y nada achacable a los protagonistas, que su gente debería refrenar. Es decir: un niño es un niño, por muy deprisa que vaya sobre una moto o al volante de un coche, y hay que saber cuándo decirle “por ahí no” y cuándo quitarle los caramelos. A esto hay que añadir la presencia de algunos personajes que se mueven en el fango de los despachos, y que, sin escrúpulos, no tienen ningún pudor en presionar a los medios de comunicación para que su hijo salga bien parado en las crónicas. Previa filtración de información interesada o negociación de exclusiva mediante, claro.

Sería una pena que la carrera de Maverick Viñales se viera truncada por una mala decisión. Si yo fuera jefe de un equipo de Moto3 o Moto2, me pensaría mucho fichar al piloto gerundense después de lo de este viernes. Esperemos, por el bien del deporte de las dos ruedas, que encuentre un buen mentor que le devuelva a la trazada correcta.

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