SPORTYOU

Archivo
28 de enero de 2020 28/01/20

Opinión

Opinión

Los niños del 84


  • 14 de abril
    de 2010
  • Luis Villarejo

Mi amigo Óscar Ramón tenía 15 años en el 84. Una huelga le permitió jugar en el Camp Nou. Fue el niño más joven de la historia en jugar en Primera División. Si ese partido se considera oficial incluso iría por delante de Muniain en el ránking. Óscar jugaba en el Real Zaragoza. Estudiaba segundo de BUP. Iba a mi colegio.

Carlos Rojo, ahora empleado de Adidas, era el entrenador del juvenil del Real Zaragoza. Aquella huelga le obligó a convocar un equipo de imberbes para viajar a Barcelona. En aquel paro laboral del fútbol profesional, los clubes citaron con urgencia a jugadores del filial. Pero algunos, como el Zaragoza, tiraron también del juvenil. Incluso de primer año.

En la mañana del partido, los utileros suelen ir por la mañana al estadio a colocar la ropa en el vestuario. A vigilar que todo esté en orden. Aquel día, el utilero no estuvo sólo. Los chicos dijeron que iban en el bus con él, que tenían ganas de ver el estadio por dentro. Que no podían esperar más. La tarde quedaba lejos para ellos. Al salir del hotel, vieron que ese sueño era verdad. Que el bus tenía incluso policía por delante para abrir camino. Como los futbolistas profesionales.

Pisaron el césped, visitaron la capilla del vestuario del Camp Nou y fueron felices. Llegó el partido. Y en el FC Barcelona jugaba de mediocentro Luis Milla. La movía muy bien aquel 4, proyecto de futbolista entonces. Ganó el Barça 4-0. Mi amigo jugó. Es zurdo. Los zurdos a esas edades tienen más potencia aún que los diestros. Le tocó lanzar un córner. Y comprobó que la distancia era inmensa. Que era verdad eso del ancho del Camp Nou. Que ponerla en el segundo palo era una gesta. Óscar tenía talento, jugó en la selección española sub’16, la ponía bien, pero se conformó con lanzarla al primer palo. Donde podía llegar. Aquel campo no tenía nada que ver con las medidas de la Ciudad deportiva del Zaragoza.

Estos días se ha hablado de otra posible huelga, aunque la nueva AFE de Rubiales ha llegado finalmente a un punto de acuerdo con la patronal. Entretanto, uno se pregunta qué futbolistas interesantes, jóvenes, podrían tener su momento de gloria si se le presentase una ocasión de oro como la que vivieron decenas de futbolistas aquella jornada del 9 de septiembre del 84.

Es curioso el destino. Pero Luis Milla, uno de los chicos que debutaron en esa temporada 84-85 por la huelga, ahora es seleccionador sub ’19. Y conoce perfectamente a esa generación de chavales que sueñan con ser futbolistas.

Alguno de ellos, convocados esta semana en Turquía para la Ronda de Elite del Campeonato de Europa sub ’19, incluso ha debutado con el primer equipo. Naturalmente, en el FC Barcelona. Pep Guardiola ya ha visto por ejemplo a Marc Bartra, un defensa, que puede actuar de central o lateral, y que tuvo minutos frente al Atlético de Madrid en el estadio Vicente Calderón hace unas semanas.

Sin duda, uno de los chicos favoritos de la Federación es Isco, el centrocampista del Valencia. Es por edad aún más pequeño que el resto, pero todo el fútbol español anda en la actualidad pendiente de su evolución. Son edades clave en las que no todo el mundo llega a la cima. Pero Isco es un talento especial. Lo demostró en el último Mundial sub’17. Es malagueño. Lo fichó el Valencia CF del Benamiel. E incluso lo ha llevado en pretemporada Unai Emery en pretemporada a darle algún ratito. Fernando Gómez, el director deportivo del Valencia, sabe que en Paterna tienen una joya. Y como es lógico, se apela a la tranquilidad y a la humildad. Nada de elogios, que debilitan.

Isco es un medio centro de calidad. Y en la selección están muy atentos. El Athletic de Bilbao lleva a esta sub ’19 a un portero. Todo el mundo sabe del potencial de los porteros de Lezama. Este, el titular de la selección se llama Aitor Fernández Abarisketa. Juega en el filial del Athletic. Es el tercer portero del primer equipo. Luis Llopis, el preparador de porteros de Joaquín Caparrós, lo está puliendo. Bien en el juego aéreo, sin ser un gigante, y ágil, y con un plus en estos tiempos: lee el fútbol con atención y tácticamente es inteligente.

En el Real Madrid aparece Rodrigo. Un chico brasileño, nacionalizado español, que tiene muy buena pinta. Le encanta arrimarse al vértice del área y buscar la parábola desde fuera del área. Un chaval interesante. Los mismo que Sarabia, otro delantero que triunfó en el último sub ’17. Elegante, vertical, sin duda de lo mejor que hay en la fábrica de Valdebebas, menor de 18 años.

El Atlético de Madrid es un vivero de moda. Sin contar a juveniles como De Gea, que ya está triunfando en el primer equipo, aparece Pulido en el centro de la zaga y Keko, cedido ahora en el Real Valladolid. En el FC Barcelona hay de todo. Alex, Martín Montoya, Carles Planas, Thiago Alcántara –ya conocido en el primer equipo-, Oriol Romeu o Rubén Rochina, un delantero que salió de Mestalla y que ahora vuelve al primer plano del fútbol juvenil. En la lista de Luis Milla, aparecen jugadores de otros clubes de Primera división. Cristian Tello y Óscar Sielva de la siempre estupenda cantera del RCD Espanyol y Ramiro Mayor, del Real Zaragoza. Todos ellos, si se repitiese la huelga del 84, podrían tener una aventura que contar en el futuro.

Por cierto, mi amigo fichó luego por el Atlético de Madrid en la época de Jesús Gil. Jugó en el filial. No pudo jugar de nuevo en Primera división. Acabó sus estudios, es buen tipo y es feliz.

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba