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9 de julio de 2020 9/07/20

Opinión

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Los guerreros de Pascual


  • 17 de junio
    de 2012
  • Jordi Casamayor

Lorbek, Mickeal, Navarro, Marcelinho y Pascual, casta, concentración, inteligencia y muchos bemoles. Las sensaciones no eran buenas, durante toda la temporada el juego de ataque creaba muchas dudas, lento y farragoso, y en el tercer partido perdieron de 26 puntos en la casa del eterno rival para poner la serie 1-2 en su contra. Todo parecía perdido, Navarro andaba muy tocado por su fascitis plantar, Marcelinho volvía a ser cuestionado tras un triple milagroso en el primer partido, Mickeal le ponía ganas pero sin efectividad, a Lorbek le faltaba continuidad, e incluso Xavi Pascual andaba en la cuerda floja.

Situación límte, un equipo campeón estaba a punto de cerrar una temporada en blanco y sin haber mostrado nada bueno en la tres finales disputadas. Tras el descalabro del tercer encuentro Xavi Pascual reconoció haber vivido las peores 48 horas de su carrera deportiva, y lejos de hundir y aplastar la moral de los blaugranas, la paliza histórica sirvió de catarsis para revolucionarlo todo y sacar la mejor versión en los dos siguientes partidos.

Los guerreros de Pascual volvieron a deslumbrar al continente europeo en dos match balls cargados de épica, voluntad y sacrificio. Marcelinho se adueñó del ritmo de juego, cuando hacía falta anotaba de triple, y por increíble que parezca, el juego de ataque era fluido. Navarro apretó los dientes, sufrió, aguantó el dolor, y cumplió su misión en los momentos cruciales. Lorbek demostró, una vez más, su infinita elegancia pero también dejó claro que es el mejor ala-pívot de Europa, y Mickeal, por su parte, rejuveneció cuatro años para volver a marcar las diferencias desde la posición de tres, los viejos rockeros nunca mueren.

Xavi Pascual, en 48 horas, consiguió cambiar la cara de un equipo roto y en el momento más crítico sacó toda la personalidad de un grupo hecho para ganar. El míster analizó, arriesgó y actuó. El principio básico de la defensa individual se lo dejó para Ivanovic y los hombres de Laso se vieron sorprendidos por defensas en zona y en mixta que les incomodaron mucho. Marcelinho se mostró más seguro que nunca y en la aportación ofensiva, Wallace en el cuarto partido, y Vázquez en el quinto, fueron providenciales. La lesión de Ndong y la depresión de Eidson no fueron impedimento para que Pascual gestionara mejor que nunca sus recursos y a la vez diera un golpe fuerte sobre la mesa.

Xavi Pascual sube de categoría, dio una lección cuando todo estaba perdido y sus hombres mostraron una fe ciega en su míster con una actitud encomiable sobre la pista. Felicidades, Xavi.

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