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16 de octubre de 2018 16/10/18

Opinión

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Lo que la victoria esconde


  • 15 de enero
    de 2010
  • Aprende Del Deporte

Estaba claro que repetir lo irrepetible era complicado y los que le tenían ganas a Guardiola -por su éxito meteórico, liderazgo, discurso, por no conceder entrevistas etc- no han desperdiciado la eliminación copera ante el Sevilla para machacarle. Se le ha señalado como el culpable por la derrota de la ida, por no haber puesto al once de gala. De haber sido al revés, es decir, victoria mínima en la ida y haber sacado un equipo suplente en la vuelta como prueba de soberbia, entendería las críticas tras la eliminación. Pero no ahora, ya que Guardiola ha sido fiel ha su estilo en todo momento.

Ahora, resulta que esta derrota es síntoma inequívoco de que el Barça está en crisis. ¿Y el Sevilla? ¿Es ahora intratable cuando hace jornadas que en liga no carbura y hasta se especulaba con la destitución del entrenador en caso de caer en Copa? Una vez más es evidente que la distancia que separa el éxito del fracaso es una finísima línea, llamada cortoplacismo.
A Guardiola se le ha criticado que no sacó el once de gala en la ida y que fueron demasiadas concesiones. ¿Aguanta el once de gala jugando todo el año sin descansar? Pese a los 6 títulos, se ha apuntado que la plantilla azulgrana es corta. De ahí las rotaciones. Hay que buscar minutos a los que menos juegan para que puedan estar en condiciones de estar al máximo nivel cuando se les necesite. De lo contrario, no van a salir de la nada al máximo, digo yo.

La victoria, en numerosas ocasiones, es perjudicial ya que esconde defectos. La derrota, sinónimos de fracaso, en numerosas ocasiones, puede convertirse en algo positivo. Recuerdo que en las concentraciones de la selección de baloncesto, cuando todo iba rodado en los amistosos y solo se sumaban victorias, Alberto Herreros, que ya desempeñaba el rol del veterano en un grupo donde predominaban los juniors de oro, me decía que prefería llegar al torneo de turno (Europeo, Mundial, Juegos) con alguna derrota. “Quiero ver cómo reacciona el grupo, cómo se sobrepone, cómo se reagrupa y cómo sale adelante”, decía. Quería ver cómo se reconvertía una mala experiencia en algo positivo. Hacerlo durante el torneo era casi imposible.
Algo parecido sucedió en el pasado Europeo de Polonia. España barrió en la preparación, encajó una durísima derrota ante Lituania antes del Torneo y empezó perdiendo con Serbia. El grupo, ya experto y veterano, no se descompuso pese a las dudas que atravesaron y salió adelante. Hasta ganar el oro. “Mejor que nos pase ahora esta derrota en el primer partido cuando tiene solución que en los cruces de cuartos, semis o final”, razonaba el grupo.

Ettore Messina, coleccionista de Final Fours y que pasa por ser una de las grandes vacas sagradas de los banquillos europeos, dejaba hace unos días una interesante reflexión. Tras un inmaculado arranque liguero de 11-0, el Real Madrid encajaba dos derrotas seguidas ante dos débiles rivales Prokom Polaco y Obradoiro, ganaba al campeón de Europa -Panathinaikos- y perdía consecutivamente ante Baskonia, Barça y Estudiantes: 5 derrotas en 6 partidos. La crisis/bache era evidente. El técnico italiano era categórico: “Más que esta racha de derrotas, me ha sorprendido más el arranque que tuvimos”. La crisis había coincidido con las lesiones de Llull, Reyes, Van den Spiegel y otras puntuales como Vidal, Hansen o Bullock. Si a esto se le añade que el proyecto nacía de cero con nuevo banquillos, directiva y hasta ocho jugadores nuevos (Prigioni, Kaukenas, Vidal, Hansen, Dasic, Velickovic, Lavrinovic, Garbajosa), ciertamente no era lógico lo que había pasado al inicio. Tampoco tanta derrota junta. El caso es que ni el entrenador ni la directiva dieron por buena la racha inicial. Sí era positivo sumar victorias teniendo en cuenta que todo era nuevo, pero vieron más allá: se siguió buscando refuerzos en el mercado -llega Marko Jaric, que merece un capítulo aparte y ahora Ante Tomic-, trabajando a varios meses vista y se comprobó la importancia de varios jugadores que no iban a tener al principio tanto pese específico. Ahora, se verá si el Barça, tras encajar el primer revés de la era Guardiola, está preparado para salir, para reaccionar. Y ahora, sin el viento tan a favor, se podrá ver si Guardiola sigue fiel a su estilo de ir implementando jugadores jóvenes de la cantera. Hasta ahora, al Barça le ha ido todo de frente. No ha sido casualidad y si más una causalidad -algunos argumentarán ciertas ayudas- que les ha llevado al éxito, eso que según Xavi Pascual, técnico del Barça de Basket, “no es más que una cima de fracasos”.

Eduardo Schell
Redactor de Marca


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