Archivo
24 de mayo de 2018 24/05/18

Opinión

Opinión

La otra final del Real Madrid


  • 17 de mayo
    de 2018
  • Paco Navacerrada

Será la que empieza mañana la sexta Final Four de la Euroliga que el Real Madrid juegue en los últimos siete años. Un hecho que no debería tener excesiva relevancia, ya que estamos hablando del equipo que más Copas de Europa tiene en su palmarés: nueve. Sin embargo, el Real Madrid no jugaba una final de la Copa de Europa de básket desde que ganó la Octava, en 1995. Desde entonces hasta 2011, el devenir del Real Madrid por Europa fue un erial.

La llegada de Pablo Laso a la sección de baloncesto, además del buen hacer de Juan Carlos Sánchez y Alberto Herreros, cambió el rumbo de un equipo que navegaba a la deriva. En este periplo, de 2001 a hoy, el Madrid ha ganado, bajo la batuta de Laso, trece títulos: Una Euroliga, tres Ligas ACB, cinco Copas del Rey, tres Supercopas y una Copa Intercontinental. Mañana juega, contra el CSKA Moscú, la semifinal de la Euroliga.

Y se habla poco de este nuevo hito de esta sección, durante muchos años dejada de la mano de Dios. Como el equipo de fútbol, para el de baloncesto también es importante llegar a las últimas rondas de una competición que le ha dado prestigio y fama. No te conocen en el mundo entero por ganar la Liga o la Copa de tu país, que está muy bien y hay que ganarlas sí o sí. Te conocen porque ganas la Copa de Europa, porque vences a los mejores equipos del mundo, porque tu equipo es el mejor del mundo. Eso es lo que ha conseguido Pablo Laso en los últimos tiempos.

El hecho de que el baloncesto no se retransmita en abierto es un hándicap. Pero el partido tendrá una gran audiencia a pesar de eso. Y Belgrado será madridista por unos días. Llull, Doncic y los demás harán el resto. El Madrid nunca ha conseguido un doblete de Champions y Euroliga en su historia. Qué mejor momento para lograrlo que este fin de semana de mayo. Primero el básket y luego el fútbol.

PD. El miércoles recibí una noticia. Una mala noticia: Ha fallecido José Luis López Serrano. La gente no sabrá quien es, pero estamos hablando de toda una institución en el Real Madrid. Cincuenta años de dedicación al club de sus amores. Es de los pocos que quedaban que trabajó con Santiago Bernabéu, con Raimundo Saporta, con Luis de Carlos, con Agustín Domínguez o con Manuel Fernández Trigo. No había hecho o circunstancia que se le escapara, ya fuera del propio Real Madrid, Federación Española de Fútbol, UEFA o FIFA. Ahora que el Madrid juega la final de la Champions contra el Liverpool, podemos recordar que él fue el delegado del equipo en la final de París de 1981 entre estos dos mismos equipos. Un empleado fiel, leal, eficaz, discreto y, sobre todo, querido. Trabajé junto a él casi diez años en los que vio con impotencia como se le enviaba al ostracismo. Pero no pudieron con él. Descanse en paz.

Temas relacionados:

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba