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30 de noviembre de 2022 30/11/22

Golf

La mujer de las 5 ‘chaquetas verdes’

María Acacia López-Bachiller, jefa de prensa del European Tour, rememora para Sportyou los éxitos de Seve, Olazábal y el último de Sergio García en Augusta


11 de abril de 2017 Iñaki Cano - Sportyou

Sólo ella, María Acacia López-Bachiller, puede presumir de tener en su vestidor 5 chaquetas verdes acreditadoras de ganar en cinco ocasiones el Masters de Augusta. Ella ha vivido de una manera muy especial los 2 triunfos de Severiano Ballesteros en 1980 y en 1983. Las dos victorias de Chema Olazábal en 1994 y 1999 y ahora en 2017, 18 años después, el merecidísimo éxito de ‘El Niño’ Sergio García.

María Acacia ha estado en su carrera profesional codo con codo con los tres españoles que tienen su nombre inscrito en Magnolia Road. Ella les ha visto emocionarse, llorar, reír y vestirse después con la chaqueta más importante del mundo del golf. Ella ha disfrutado pero también ha sufrido con ellos y por eso sabe, más que ningún otro periodista, lo que significa ganar el Masters de Augusta.

María Acacia López-Bachiller le ha contado a Sportyou, cómo fueron los cinco triunfos españoles en el Amén Corner: “No te imaginas la alegría tan inmensa que tengo. Es el triunfo de ‘mis niños del golf’ después de tantos años sin un grande, lo conseguido por Sergio ha sido muy importante para él y para el golf español. Es el momento de ‘aprovecharse’ de él y de Rahm para hacer crecer este deporte”.

Seve, que hubiera cumplido 60 años en el día en el que Sergio García ganaba su primer Major, hubiera disfrutado tanto o más que María Acacia cuando el cántabro ganó su primer Masters: “En la Semana Santa de 1970 invité a Sotogrande a Ballesteros, Piñero y Garrido, para que se entrenasen en Valderrama antes de viajar a Augusta. Pensé que ese año ganaría Severiano viéndole jugar. No fue así hasta 1980 después de haber ganado ya el British del 79. A Seve ‘le ponía’ ganar a los estadounidenses y les ganó en el Augusta National aunque en España no se enteraron hasta el día siguiente. La gente del golf, por entonces éramos ‘bichos raros’ y no le hicieron mucho caso al primer español en ganar la chaqueta verde de Augusta”.

María Acacia, que ha cubierto informativamente 10 Ryder Cups y multitud de Open Británicos, se desespera recordando lo importante que ha sido Ballesteros para el golf español y europeo y que siempre le dieran pocos minutos en los periódicos, en las emisoras de radio o en las televisiones: “Cuando ganó la segunda chaqueta coincidió con el Oscar por Volver a empezar, de José Luis Garci. La atención mediática se centró en el cine aunque lo que había logrado Seve fuera de película. Ballesteros no tuvo suerte con los momentos de grandes éxitos: ganó un British y en TVE transmitieron una carrera de caballos”.

Los ganadores del Augusta National se visten con la chaqueta verde y después de un año, tienen que devolverla para guardársela en la taquilla de la Casa Club y del vestuario de los campeones: “Todos menos las de Severiano Ballesteros que nunca las devolvió. Seve sí que tiene en su vestidor dos auténticas chaquetas de Augusta”.

Cuando en 1994 Olazábal ganó en Augusta fue una enorme alegría para todos: “Habían pasado seis años desde que Seve había ganado el Open Británico de 1988.
Al mes siguiente de ganar en el Augusta National, se puso la chaqueta durante la cena anual del Tour Europeo en Wentworth. Qué orgullo verle con la chaqueta puesta, qué bien le sentaba el verde. Se abrió la solapa y me enseñó cómo habían escrito su nombre: ‘Olazábel’. El apellido del campeón les debió resultar raro. Cinco años después tuvieron que aprender a escribirlo porque volvió a ganar”.

María Acacia se emociona recordando el triunfo de Chema en el 99: “Había pasado tres años horribles por una artritis reumatoide. Aquella victoria fue de las más emotivas que recuerdo. Olazábal lloraba de dolor cada vez que jugaba y quizás por eso, por aquellos años de sufrimiento, la segunda victoria de Chema me hizo llorar porque había estado alejado de los campos e incluso había pensado estar en una silla de ruedas. Imagínate cómo celebramos aquella victoria en el Open de España, dos semanas después. Además, en la sala de prensa del Open español, el primero en acudir fue Sergio García que había ganado el Masters Amateur y que debutaba como profesional y a continuación apareció Olazábal que nos hizo llorar a todos contándonos su sufrimiento y su gran alegría. No lo olvidaré en mi vida”.

La veterana periodista de golf llora cuando recuerda el putt de Sergio en el hoyo de desempate: “Qué tensión. Encima la bola hizo un amago de salirse… Una explosión de alegría es lo que sentí. Se me aceleró el corazón porque Sergio lo ha pasado muy mal durante tantos años. Siempre en el ‘Top Ten’ mundial y en España le criticaban por no ganar un grande. Hoy estoy feliz por él, por su familia y todo su entorno. Lo que ha tenido que aguantar Sergio nadie lo sabe: el eterno segundón, el mejor jugador del mundo sin un Major… Quienes le queremos y conocemos desde pequeño nunca hemos perdido la confianza en él, sabíamos que un día conquistaría su primer Grande al que, no me cabe ninguna duda, van a seguirle muchos más. Sergio García es ‘El Niño’ que se había hecho hombre pero al que no le querían validar su hombría golfística. Ahora sí estarán obligados a reconocérsela”.

María Acacia López-Bachiller no ha querido confesarnos si en su vestidor hay o no alguna chaqueta verde de Augusta o si Ballesteros, Olazábal o García le dejaron probársela, pero ella sí sabe el tacto que tienen los ganadores españoles del Master de Augusta: “Sólo te puedo decir que yo sí sé cómo es el paño verde de las cinco chaquetas españolas”.

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