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18 de junio de 2019 18/06/19

LaLiga Santander

La mejoría silenciosa de Dani Parejo

El centrocampista vuelve a su mejor versión y deja de estar en el centro de las miradas de sus críticos


3 de marzo de 2017 Chema Mancha - Sportyou

Dani Parejo sigue a la suya. Hace poco, cuando las cosas en el Valencia CF iban de mal a fatal, el centrocampista era el centro de atención de todas las críticas. Y él iba a la suya. Ahora que el equipo ha mejorado un poquito, no mucho, pero sí lo suficiente para no deambular contra rivales teóricamente inferiores, Parejo sigue igual, a la suya.

La suya es crear fútbol, pedir el balón en momentos difíciles y jugársela para pasar líneas de presión de los rivales. Y ahora que tiene más acierto pasa mucho más desapercibido que cuando no lo tenía.

Hay tres factores clave para que Parejo rinda. Y los tres se han dado a la vez en el momento en el que más necesitaba el Valencia a Parejo.

El primero es la irrupción de Carlos Soler en La Liga. El canterano era la ayuda que necesitaba el de Coslada. Es su complemento ideal. Parejo y Soler no se separan del campo más de diez metros, como si hubiera una orden táctica de acercamiento por parte de Voro. Pero no la hay, solo es que se atraen porque hablan el mismo idioma con el balón.

El valenciano le libera en defensa y le ayuda en la construcción. Atrae marcas y los rivales tienen que dividir ahora la atención de su centro del campo para defender dos salidas de balón y no una. Si Soler sube, Parejo se queda. Si Parejo va, Soler viene. Probablemente, si Pako Ayestarán hubiera contado con el canterano desde la pretemporada Dani Parejo se hubiera ahorrado unos cuantos malos tragos a final del año pasado.

El segundo factor que ha liberado a Parejo es el fichaje de Fabián Orellana. El chileno, cuando ha jugado en la mediapunta, ha tenido una incidencia parecida en ataque en el de Coslada a lo que ha conseguido Soler. Orellana despista al rival y su conexión con Luis Nani ubica a los rivales más cerca de su propia área, con lo que Dani está mucho más liberado y luce más.

Y, por último, Parejo ha agradecido el ‘regreso’ de Enzo Pérez. Enzo se ha aprovechado también de Soler y Orellana y, más liberado, su función defensiva es mucho más eficaz que antes. Era la pieza que faltaba para que Dani Parejo se sintiese sin cadenas y despejado para crear fútbol.

Porque al final el problema del juego de Parejo en el Valencia se reduce a sus acompañantes. Las mejores etapas del centrocampista en el Valencia fueron con grandes y resolutos acompañantes: cuando Valverde lo puso de cinco con Banega por delante, junto a Seydou Keita en la época de Pizzi y de ‘box to box’ escoltado por Javi Fuego por detrás y André Gomes por delante en la temporada de los 77 puntos de Nuno Espírito Santo.

Sin acompañantes que den el nivel, Parejo se resiente. Los contrarios le tapan y no encuentra salidas. Y medio Mestalla le ajusticia por unas pérdidas inevitables visto el esquema táctico de su equipo.

“Estuvimos equivocados con Parejo. Creíamos que era de una manera por su aspecto, por su forma de correr y de moverse, pero cuando entrenas con él te das cuenta de que es del tipo de jugadores que quieres en tu equipo. Siempre está, nunca se lesiona. Siempre se ofrece”, explica a SportYou un miembro de un cuerpo técnico que ha entrenado a Parejo en el Valencia CF.

Los hechos le están dando la razón a Parejo. El fútbol le está dando la razón. Y a la parte de Mestalla que no le perdonaba una se le escaparon algunos aplausos como a quien se le escapa una lágrima viendo una película y se la limpia rápidamente para que nadie compruebe que también llora.

El Valencia debió buscar otro Parejo desde hace tiempo para que conviviese con el original y le llegase a hacer competencia, a dar descanso y a ayudar en el campo. El desastre de estructura existente lo ha impedido. Suerte para Voro que ahora, casi por generación espontánea, se ha obrado el milagro.

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