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15 de diciembre de 2018 15/12/18

Opinión

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La jerarquía de Pau Gasol


  • 02 de enero
    de 2010
  • Daniel Cana

2009 ha sido sin duda un buen año para E.T (Andrés Montes dixit), para el mayor de los hermanos Gasol (desde luego que Marc merece otro post para él solito). No tanto respecto a su calidad baloncestística, de la que no creo que nadie pueda dudar ya demasiado, sino en cuanto a intangibles como el status profesional y a (muy) tangibles como los títulos y el sueldo.

Pau inició 2009 con un palmarés en el que constaban, cronológicamente, el mundial junior de 1999, una Liga ACB y una Copa del Rey en España con el FC Barcelona, un número 3 del draft NBA 2001, la mención como rookie del año esa misma temporada (primer no estadounidense en conseguirlo), medallas de plata con la selección en los europeos de 2003 y 2007 junto con la de los JJOO de Pekín 2008 y, por supuesto, el título de Campeón del Mundo en Japón en 2006, donde no pudo jugar la final por lesión.

Aquella ausencia, junto con el tiro fallado ante Rusia en el Palacio de la Comunidad de Madrid, con el añadido de la derrota de Lakers ante Celtics en las finales NBA de 2008, en las que no pudo rendir físicamente al cien por cien…todos esos factores parecían sembrar dudas sobre Pau: “Sí, es muy bueno, pero…”, “¿Estrella NBA? Le queda mucho…”. Aunque en 2006 ya fue all star, elegido por el grupo de entrenadores de la conferencia oeste, la final ante Boston le resto cierta credibilidad, y el adjetivo de soft (blandito) comenzó a hacerse camino en muchos sectores de la Liga.

Bien, pues 2009 ha fulminado todo eso. Las dudas, barridas. Lakers regresó a la final NBA, esta vez ante Orlando Magic, con el pívot más dominante de la competición, Dwight Howard, al frente. Los Ángeles, por contra, con su ‘5’ titular, Andrew Bynum, lejos de su forma óptima debido a una lesión en su rodilla derecha producida en febrero. Esto obligó a Pau a jugar muchos minutos de center. Lo podía hacer sin problemas, pero el reto de Howard era gigantesco, tanto como los 2,11 m y 120 kilos del angelito nacido en Atlanta. La respuesta de Gasol resultó formidable y a la altura. Lakers ganaron la final 4-1. El resultado es más claro de lo se vio en la cancha (dos de las victorias de Los Ángeles se resolvieron tras prórroga), pero la defensa de Pau sobre Howard, minimizando sus números pero sobre todo su influencia en el juego de los Magic resultó determinante…¿quién dijo blandito?

Tres meses más tarde Pau se quitó otra espina, la de Holden. Tras sufrir una absurda lesión en un entrenamiento en la concentración andaluza que incluso pudo comprometer su presencia en Polonia, reapareció a tiempo, liderando de manera indiscutible, dentro y fuera de la cancha, a la selección española a su primer y ansiado título europeo. Necesitó un partido para corregir el punto de mira, el debut y derrota ante Serbia. Después, imparable de nuevo.

Su impacto en la NBA no deja de aumentar. Piropos de leyendas como James Worthy y del entorno de la Liga, respeto máximo de rivales y compañeros, y la reciente y rentabilísima renovación de contrato con Lakers hasta 2014. Pau aún mantenía vigentes las condiciones contractuales del último acuerdo firmado con Memphis Grizzlies, hasta 2011. La directiva de L.A. le acaba de prorrogar tres años más, por 45 millones de euros, lo que le sitúa entre los mejor pagados de una liga en la que juegan unos señores llamados Bryant, James, Nowitzki, Howard, Wade, Duncan, Nash, Pierce

Será muy difícil que este verano le veamos con la Roja en el Mundial de Turquía. Es el precio a pagar por ver a un español ganar su segundo título NBA. Sin embargo, su competitividad seguro que le acerca a Londres 2012, quién sabe si para cerrar el círculo y ganar lo único que le queda, ya sabéis…

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