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22 de abril de 2019 22/04/19

Opinión

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La denostación sistemática de los títulos del Real Madrid


  • 27 de diciembre
    de 2018
  • Paco Navacerrada

El sábado 22 de diciembre, a eso de las siete y media de la tarde, el Real Madrid había revalidado su título de campeón del mundo de clubes. Era el tercero consecutivo. Una gesta nunca antes realizada por nadie. Y yo creo que tiene mucho mérito proclamarse campeón del mundo de clubes. No es que sea un título equiparable a ganar LaLiga y, mucho menos, la Copa de Europa, pero para levantarlo es necesario haber ganado la UEFA Champions League, y eso sí que es difícil. Es difícil ganarla una vez, imaginaos ganarla tres veces consecutivas. Pero mucha gente quita méritos al Real Madrid, un equipo que ha ganado tres veces consecutivas la Copa de Europa.

Cuando el Real Madrid gana siempre sale el ejército de ‘antis’ con un millón de excusas para devaluar el título obtenido. En este último, la talla del rival fue el argumento más manido. Es cierto que el Al Ain, finalista del Campeonato del Mundo de Clubes no era un adversario de enjundia. Ni tan siquiera era campeón de nada. Tan sólo era el equipo anfitrión y fue invitado por la FIFA, que hizo lo que se hace en cualquier torneo que organiza: invitar al equipo anfitrión. Solo recordar que en el Mundial, la FIFA invita al país organizador, es decir, no tiene que jugar fase de clasificación.

En este Mundial de Clubes, ya digo que lo más socorrido fue lo del nivel de los rivales. En semifinales fue el campeón de Asia, el Kashima japonés, y en la final, el anfitrión, el Al Ain. Sin embargo, las excusas no sólo llegan por este torneo, también la Champions es objeto de minusvaloración. Cualquiera de las tres últimas. La de Kiev, por la lesión de Salah o porque el portero del Liverpool, Karius, no se encontraba en pleno uso de sus facultades. Méritos para el Madrid, ninguno. En la de Cardiff poco hubo que rascar tras el baño tremendo del Real Madrid a la Juventus. En la de Milán, sí. Allí, goles en fuera de juego, errores arbitrales. Lo de siempre. Y así ha sido toda la vida.

El Madrid siempre gana por deméritos rivales, nunca por méritos propios. Pero a los ‘antis’ se les agota la munición. Cada vez tienen menos credibilidad y cada vez más se les ve el plumero. Al Real Madrid se le denosta sistemáticamente cada título que gana. Pero que gane tanto no puede ser una casualidad siempre. Algo más debe de haber que los ‘antis’, en su odio exacerbado, ni siquiera alcanzan a entender.

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