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7 de diciembre de 2019 7/12/19

Opinión

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La Champions de Florentino, Casillas, Ramos y Di María


  • 29 de mayo
    de 2014
  • Paco Navacerrada

Le preguntaban el otro día a Carlo Ancelotti en una entrevista que explicara las diferencias entre los dos magnates dueños del Chelsea y del Paris Saint Germain, y Florentino Pérez. La respuesta del técnico italiano fue clara y meridiana: “Florentino fue aficionado antes que presidente”. Se ha criticado la actitud que Florentino Pérez mostró en el palco de honor del estadio de la Luz de Lisboa, durante la final de la Copa de Europa del sábado pasado. El presidente blanco celebró el gol de Sergio Ramos, la llave que abrió para el Madrid la habitación en la que se encontraba la copa. Después de doce años buscando la Décima Copa de Europa, lo ilógico hubiese sido que Florentino Pérez se hubiese quedado sentado en su asiento sin realizar ninguna muestra de alegría. Esa celebración la llevaba planeando doce años, desde que Fernando Hierro levantó la Novena. Durante todo este tiempo, incluso en los dos años y medio que estuvo fuera de la presidencia, su obsesión era la Copa de Europa. Por eso, y porque fue aficionado antes que presidente, no creo que haya que tenerle en cuenta su salida de protocolo.

Iker Casillas vivió una pesadilla de una hora en Lisboa. Su error en el gol del Atlético de Madrid le estuvo martilleando constantemente y él lo rememoró una y otra vez. Lo hizo hasta que Sergio Ramos marcó el tanto del empate. En ese momento ya supo que aquel fallo ya sólo sería una anécdota en la historia de la Décima. Casillas había sido el héroe de la Novena, junto a Zidane, con sus paradas in extremis al final de aquel partido de Glasgow. Creo que hubiese sido injusto, después de todo lo que le ha dado al Madrid, que se le hubiese recordado por un error después de todos los aciertos que ha tenido en los quince años que lleva en el primer equipo del Real Madrid.

Cuando Sergio Ramos fue presentado en el Palco de Honor del Santiago Bernabéu, recurrió a aquellas palabras manidas de “vengo al Madrid para ganar títulos”. Su primera temporada fue para olvidar, porque mientras que el Madrid no ganó nada, en dos temporadas el Sevilla se adjudicó dos Copas de la UEFA, una Copa del Rey, una Supercopa de Europa y otra Supercopa de España. Sergio vio desde Madrid cómo su ex equipo levantaba copas y él sólo tuvo frustración. Nueve temporadas después, el de Camas ya sabe lo que es levantar Ligas, Copas del Rey, Supercopas de España y Copas de Europa. En lo que queda de año puede aumentar su palmarés con la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. Y quién sabe si en enero estaremos hablando del nuevo Balón de Oro. De momento ya está a la altura de Beckenbauer y Cannavaro, los dos defensas que lo ganaron.

Fue el ‘Man of the Match’. El hombre que desequilibró a la defensa rojiblanca, sobre todo, en el segunda parte y en la prórroga. Ángel di María ha sabido rectificar su actitud de hace unos meses hasta convertirse en una de las piezas angulares e imprescindibles del once de Carlo Ancelotti. El técnico italiano supo hacer que el argentino rectificara sus gestos y consiguió que Di María llegase a ser el jugador determinante que ha terminado siendo en este final de temporada.

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