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13 de noviembre de 2018 13/11/18

Opinión

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Jorge Lorenzo, una vida persiguiendo a Pedrosa


  • 12 de octubre
    de 2010
  • Fernando Carrión

Aunque ahora Jorge Lorenzo también tiene a Valentino Rossi como objetivo y referencia, el primer hombre al que Jorge siempre ha querido batir es a Dani Pedrosa. Y es que el mallorquín creció con la convicción de estar destinado a ser el foco de atención del motociclismo, pero cuando llegó al Mundial le salió una piedra en el zapato… y de su mismo país.

Ocho años después de su debut mundialista y con su título de MotoGP debajo del brazo, Lorenzo por fin lo ha conseguido: ya puede decir que es el piloto español en activo con mejor palmarés y el primero en ganar un título de MotoGP. Eso sí, Dani todavía ha ganado más carreras que él en el Mundial (35 por 33) y también suma tres títulos: dos de 250 (como Jorge) y uno de 125.

Antes de llegar al Mundial de Motociclismo, las trayectorias de Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo tuvieron muchas similitudes y una gran diferencia: Dani apenas había ganado nada, y Jorge había vencido en todo.

Pedrosa empezó a montar en moto con cuatro años, a los seis empezó a competir y a los once ganó el nacional. El siguiente paso era la Copa Aprilia 50, pero por falta de recursos decide dejar las motos. Cuando ya se iba a pasar al ciclismo aparece la Movistar Activa Cup, donde podría ganarse el correr gratis con una Honda, marca de la que no se ha movido hasta la fecha.

Tras el proceso de selección, Pedrosa no es el más rápido, pero Alberto Puig ve algo en él y le selecciona. Lo mismo sucede en la primera temporada: acaba octavo, pero es uno de los tres pilotos que Puig elije para el nacional. Tampoco gana el Campeonato de España (le superan Olivé, Jata y Toni Elías), pero Alberto Puig se lo lleva al Mundial con 14 años. Tras dos años de aprendizaje, en el tercero por fin arrasa y se lleva el campeonato.

Jorge se subió por primera vez a una moto con tres años y empezó a correr en minicross, trial y minimotos. Con ocho años, gana el Campeonato de Baleares y con 11, la Copa Aprilia 50. Luego llegan los títulos en la Copa Aprilia 125, y en el nacional y europeo de 125 (con 14 años, el vencedor más joven de la historia).

Lorenzo debuta en el Mundial de 125 en el GP de Jerez de 2002. Como curiosidad, se pierde los libres del viernes porque hasta el sábado no cumple los 15 años que establece el reglamento. Hasta ese momento Jorge ha ganado todo lo que ha corrido y sigue quemando las etapas que le conducen a su objetivo: ser Campeón del Mundo de MotoGP. Pero en el mundial ya no es el gran protagonista, pues los focos están sobre otro chaval: Dani Pedrosa, que acaba tercero del campeonato. Al año siguiente Jorge ya gana un GP, pero Pedrosa se proclama Campeón del Mundo. En 2004 y con Dani ya en 250, Lorenzo sólo puede ser cuarto del mundial con la Derbi.

La siguiente temporada decide saltar a 250, donde vuelve a encontrarse con la estrella Pedrosa, que había conquistado un año antes el mundial en su debut en la categoría, siendo el más joven de la historia en conseguir ese título. Lorenzo volvía a verse las caras con el “fantasma” que le había eclipsado y que azotaba su ego. Jorge no había ganado ningún título y siempre iba por detrás de Dani, como ese hermano pequeño al que los profesores recuerdan curso tras curso las buenas notas del brillante hermano mayor.

Lorenzo fue criado desde niño para ser campeón del mundo –su padre ha escrito un libro de cómo formar a un campeón- y le costaba horrores ver como Pedrosa, e incluso Toni Elías, le habían relegado a un tercer plano. En sus declaraciones de esa época, se notaba el amargo regusto de sentirse infravalorado y de haber tenido siempre peor moto y equipo que el “mimado” Pedrosa, que nunca se había bajado de una Honda oficial, mientras él corría con una Derbi.

Pues bien, en esa temporada 2005 en la que Lorenzo por fin tiene la misma moto (Honda NSR) que su gran rival, Dani le da otro bofetón en su orgullo ganando su segundo título de 250 con ocho victorias. Lorenzo no consigue ganar ni una sola carrera. Pedrosa ya suma tres mundiales y Jorge sigue en blanco. Lorenzo vive sus peores momentos, porque Pedrosa se confirma como la gran esperanza del motociclismo español para ganar en MotoGP, el piloto al que el mismísimo Valentino Rossi alaba (“algún día será el que me suceda”) y sigue a pie de pista en cada carrera. Mientras, todos ven a Lorenzo como un tipo rápido, pero que se cae mucho y nunca finaliza la jugada.

En 2006 Jorge se pasa a Aprilia como piloto oficial en 250, pero Dani asciende a MotoGP como oficial de Honda. Esa temporada, Lorenzo aplasta a sus rivales (ocho victorias y diez poles), mejorando los registros de Pedrosa e igualando el récord de Anton Mang. En 2007 más de lo mismo, lo que le convierte en el mejor piloto de la historia de la categoría. Todos esos logros no pueden evitar el comentario generalizado: Lorenzo ha ganado cuando Pedrosa se ha ido y su pilotaje no tiene esa finura mágica de la que presume el catalán, esa trazada milimétrica que ni Rossi puede igualar.

Por fin, en 2008, los dos españoles se vuelven a encontrar en MotoGP. Pedrosa llevaba dos años en la categoría, con cuatro victorias, nueve poles… y la sensación de que él no estaba tan lejos de Rossi, como la victoriosa Yamaha M1 de la Honda RC212V. Honda se había quedado KO tras la marcha de Valentino a Yamaha –con todo su equipo técnico- y la moto con los colores de Repsol no funcionaba.

Para tranquilidad de Lorenzo, esta vez Dani no había ganado el mundial de MotoGP, ni disponía de la mejor moto, ni estaba en el mejor equipo. Por primera vez, ese privilegio le pertenecía a Jorge, que aterrizó en MotoGP en el equipo de Rossi. En ese primer año ganó una carrera (Pedrosa, dos) y acabó tercero del mundial (Dani, segundo).

Pero en 2009 el subcampeón fue Lorenzo. Ese año Jorge no pudo con Rossi, pero por primera vez en su vida superó a esa sombra de nombre Dani Pedrosa. Seguro que respiró muy hondo al conseguirlo. En 2010 podíamos haber vivido un duelo épico entre ambos, pero las caídas de Pedrosa lo impidieron y Lorenzo se ha proclamado campeón de un mundial también descafeinado por las lesiones de Rossi.

Así que, el verdadero “desempate” entre Jorge y Dani lo veremos en 2011. Y las cosas no van a ser fáciles para el mallorquín. Por primera vez, Lorenzo tendrá que llevar el peso del desarrollo de la Yamaha, una moto que en las últimas carreras ha perdido su clara supremacía frente a la Honda y la Ducati. Perder a Rossi de compañero podría perjudicar, más que favorecer a Jorge, porque ahora tampoco tendrá los reglajes y la puesta a punto del italiano en cada GP. La Honda RC212V es la moto que mejor ha acabado el año, y en 2011 Pedrosa y Stoner formarán la pareja de pilotos más fuerte de la categoría. Mientras, en Ducati esperan que Rossi les de ese poquito que les falta para volver a estar arriba.

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