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23 de septiembre de 2020 23/09/20

Copa del Rey

Cuatro golazos animan el trámite del Atlético en Eibar

Kevin Gameiro

El Atlético se mete en semifinales, tras el 3-0 de la ida, empatando a dos en Eibar en un encuentro con poca emoción, pero con cuatro golazos.


25 de enero de 2017 - Sportyou

El Atlético cumplió el trámite de Eibar, tras el 3-0 de la ida, y acompañará al Alaves en el sorteo de las semifinales de la Copa del Rey, tras empatar a dos en Eibar. Simeone suele decir que “ganar también se entrena” y, con ese espíritu, sacó un equipo competitivo por los nombres, con Gabi y Saúl en la sala de máquinas y Torres y Gameiro, en punta, flanqueados por Gaitán y Correa.

La motivación, sin embargo, es complicada en este tipo de partidos, donde solo tienes que guardar la ropa y esperar alguna contra o alguna jugada a balón parado para decidir el marcador. Mendilíbar, por su parte, decidió mezclar y dar oportunidades a jugadores que no suelen participar en la competición liguera, como Rubén Peña en el lateral izquierdo o Rivera junto a David García en el doble pivote y los jóvenes Sarriegi y Dorrio.

El morbo estaba en saber cómo responderían Torres, Gameiro y Correa en una buena oportunidad para exhibirse, pero la fría noche guipuzcoana pareció contagiar a los atacantes rojiblancos.

Durante el primer tiempo, el Eibar quiso creer y puso en algún aprieto furtivo a Moyá. Sin embargo, el gol de Giménez, en una jugada a balón parado nada más empezar la segunda mitad, acabó por rematar la eliminatoria y el Atlético decidió sestear. Mendilibar quería ganar el partido y movió el árbol. Vaya si lo consiguió. Las entradas de Pedro León y Sergi Enrich cambiaron el hastío por un partido de fútbol. La ansiada igualada en una contra lanzada por Bebé hacia Pedro León, que lanzó un zambombazo al palo y el rechace le quedó muy alto a Sergi Enrich, pero se sacó una espectacular volea para igualar la contienda. El Atlético se dejó llevar también y solo esperaba el paso de los minutos. Pedro León olió sangre y se sacó un remate de zurda, pegado al palo, para poner en ventaja a su equipo. Poco después, Juanfran aprovechó un pase de Saúl para batir a Yoel por arriba.

La historia de un encuentro que parecía nacer nació muerto en el Vicente Calderón, pero que se animó por la bella factura de los goles y por lo incierto del resultado. Una eliminatoria sin historia.

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