Archivo
21 de noviembre de 2017 21/11/17

Opinión

Opinión

El alma de Gaspar Rosety


  • 06 de marzo
    de 2016
  • Elías Israel

Gaspar Rosety

“La radio es ritmo, Elías. Cierra los ojos cuando escuches a Pepe Domingo Castaño y te darás cuenta de dónde está el secreto. La televisión es espectáculo, la Prensa es reflexión, pero la radio es ritmo. Eso es todo”. Siempre le llamé profesor, porque era una escuela andante de periodismo. Fue el narrador del fúbol para toda una generación, porque tenía un don divino y un exceso de pasión. En realidad, era excesivo para todo. Cantó como nadie momentos únicos del fútbol español. Sin embargo, recordaré su voz como la de la calidez en la distancia corta. Nada le hacía más feliz que hablar de la vida, en torno a una botella de buen vino en el Asador, en Txistu o en De María. Nada comparable al brillo de sus ojos cuando hablaba orgulloso de sus hijas.

Le gustaba rodearse de amigos, de buena gente, con la próxima reunión de la peña siempre en el horizonte. Reíamos a carcajada limpia, llorábamos por el destino de nuestra profesión, al menos de los de nuestra estirpe. Exprimíamos los grandes momentos vividos con García, la recordada etapa de Radio Voz, cuando Méndez y Corro eran unos chavales. Rebobinábamos los buenos tiempos vividos en París, en Chicago, inolvidables aquellas arepitas en Panamá y los dos platos de lomo que te comiste solito en nuestra primera cena. Me llamabas director, por aquella columna que escribías en Marca. La que me liaste con Höeness y el famoso ‘Bayern de Los Caídos’. Siempre pensabas en el próximo micrófono, nunca aceptaste vivir sin él. Te hacía sentir vivo y te atormentaba ese vacío.

No sé si sabré perdonarme no haberte despedido como merecías. “Si estás cambiando de amigos, lo comprendo”, era tu mensaje para decirme que teníamos que vernos. Fue un privilegio compartir, disfrutar tu voz de narrador de fútbol, pero sobre todo la voz de tu corazón de amigo, ésa que solo escuchamos algunos privilegiados. Nos queda tu sonrisa, tu saber saborear el momento y esa familia maravillosa. Profesor, deja alguna lección sin dar allí arriba, que más pronto que tarde tocará tomarse un buen Malleolus juntos, para que sigas dando el coñazo con tu Sporting, el ‘Brujo’ Quini y Julen Guerrero.

Temas relacionados:

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba