SPORTYOU

Archivo
22 de abril de 2024 22/04/24

Euro 2016

El expreso de Cardiff saca las alas

Gareth Bale, con Gales

Gareth Bale está cuajando una Euro 2016 absolutamente brillante, ejerciendo de líder de una modesta selección galesa que ha logrado la proeza de colarse en semifinales


2 de julio de 2016 David de la Peña - Sportyou

El caso de Gareth Bale es uno de los más curiosos que se recuerdan. Su exuberancia física ha llevado a que las opiniones sobre su mejor papel dentro de un terreno de juego abarquen un amplísimo abanico. Sus comienzos como lateral izquierdo y su exhibición en el Giuseppe Meazza frente al Inter como jugador de banda llevaron a una convicción bastante generalizada de que estábamos ante un futbolista que debía de explotar esos recursos por encima de todo. Zancada, potencia, jugar en la banda izquierda, centrar al área y dañar al contragolpe.

Por fortuna André VillasBoas se dio cuenta de que limitarle a esas funciones era cortar la proyección de un súper crack, y le hizo el pilar de su proyecto en el Tottenham. Ya antes Harry Redknapp le había adelantado del lateral izquierdo a la posición de extremo, y el portugués culminó la obra haciéndole el ’10’ de aquellos Spurs. Lo que demostró Bale aquel curso fue suficiente para que el Real Madrid hiciera un desembolso multimillonario, y el futbolista, tres temporadas después, ya tiene dos Copas de Europa en su palmarés.

Sin embargo el camino no ha sido fácil, y la decisión de Carlo Ancelotti de hacerle el extremo derecho de su 4-3-3 -a lo que posteriormente le dio contuinidad Zinedine Zidane tras la marcha de Benítez– fue mirada con recelo por muchos sectores de prensa y afición. La creencia de que Gareth era un jugador con poca soltura en los espacios reducidos y sin capacidad para jugar a pierna cambiada se extendió, también provocado por la enorme exigencia que conlleva jugar en el Madrid. No cabe duda de que el galés es una máquina de contragolpear y atacar espacios abiertos gracias a su tremenda velocidad, pero también que tiene una finura top en otros escenarios.

Su partido frente a Bélgica resultó consagratorio en ese sentido. O al menos, sirvió para que muchos se convencieran de que Bale ya no es un extremo izquierdo para correr y centrar. El conjunto de Wilmots se adelantó, y Gales logró jugar de forma constante en campo rival. Ahí Bale tuvo una actuación legendaria. Su finura para encontrar la pelota entra muchas piernas, su gestualidad para alejar el balón de su rival, y su precisión en los envíos demostró que está totalmente capacitado para organizar un ataque posicional en una exigencia de primer nivel, como son unos cuartos de una Eurocopa. Quedó claro que Bale puede hacer un súper partido sin necesidad de hacer jugadas decisivas, y eso eleva su estatus como futbolista.

Evidentemente vivir en la época de Leo Messi resulta complicado para cualquier crack del momento. Leo es inalcanzable, pero en la comparación se ha llegado a decir que Cristiano Ronaldo es lo que es gracias a su físico o que Gareth Bale sólo sabe correr. Tras sus tres años de blanco, las dos Copas de Europa de sus vitrinas y su liderazgo en el camino de la modestísima Gales a una semifinal de una Eurocopa, es momento de decir que Bale está preparado para dos cosas: comandar el “Real Madrid de Bale”, y pelear en la próxima década por ganar un Balón de Oro.

Temas relacionados:
Volver arriba