SPORTYOU

Archivo
6 de diciembre de 2021 6/12/21

Opinión

Opinión

Fútbol y baloncesto gozan de buena salud; otros no tanto


  • 04 de agosto
    de 2011
  • Paco Navacerrada

El pasado fin de semana, selecciones de categorías inferiores de fútbol y baloncesto se proclamaron campeonas de Europa de sus categorías, en chicos. Además, la formada por las chicas se proclamó subcampeona del mundo. Es evidente que las cosas se están haciendo bien en estos dos deportes. En fútbol, España es campeona del mundo y de Europa, en categoría absoluta, además de campeona de Europa sub’21, sub’19 y sub’18. Estos tres últimos títulos conseguidos este verano. Además, se está jugando el Mundial sub’20, en el que España es una de las claras favoritas al título. En baloncesto, los chavales de la sub’20 se alzaron con el título, así como los de la sub’18, una nueva hornada ésta que augura una nueva generación de oro de nuestro básket.

Todo bonito, porque en otros deportes también sobresalimos. Ahí tenemos, por ejemplo, a Rafa Nadal y la armada, en tenis; a Alberto Contador y todos los buenos corredores que tenemos, en ciclismo; a Fernando Alonso y Jaime Alguersuari, en Fórmula 1, con un montón de jóvenes pilotos que ya van asomando la cabeza; a Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, en la vanguardia de un auténtico ejército de pilotos en el mundial de motociclismo. En fin, muchos ejemplos que nos hacen ser optimistas de cara a la gran cita del año que viene, los Juegos Olímpicos de Londres.

Sin embargo, en tres deportes olímpicos emblemáticos, -atletismo, natación y gimnasia- el pesimismo es la nota predominante. El atletismo es el rey de los deportes, la cita señalada en el calendario olímpico por excelencia. Y ahora mismo no hay nadie que sobresalga y podamos decir que es candidato a medalla. A final de este mes se disputan en Daegu los mundiales de atletismo al aire libre. A ver qué selección llevamos y cuantos puestos de finalistas conseguimos. En atletismo ya no tenemos a atletas de referencia como José Luis González, José Manuel Abascal, Fermín Cacho o, más recientemente, Yago Lamela. Ahora nuestra esperanza se llama Marta Domínguez, actual campeona del mundo de 3000 obstáculos, aunque a un año vista no se sabe muy bien como estará, sobre todo, después de lo que le ha pasado en los últimos ocho meses. Ella y el incombustible Jesús García Bragado fueron los únicos medallistas del mundial de Berlín de hace dos años.

Algo similar sucede en natación. Se han disputado los mundiales en los últimos quince días en Shangai y, salvo la natación sincronizada, lo demás un desastre absoluto. Ni siquiera la selección masculina de waterpolo, siempre un seguro de vida, en esta ocasión nos dio una alegría, ya que se clasificó quinta. Peor le fueron las cosas a la femenina, que fue penúltima. Y en natación las bazas de medalla, que eran Mireia Belmonte y Aschwin Wildeboer, fueron tan sólo fuegos de artificio. Y en gimnasia, tras la retirada del gran Gervasio Deferr, sucede más de lo mismo.

Esperamos que en este año que falta para los Juegos de Londres el esfuerzo realizado dé sus frutos y la cosecha de medallas sea equiparable a la de Pekín, en 2008, con 18 metales y, ojalá, se pueda superar el tope de Barcelona’92, con 22 medallas.

Volver arriba