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18 de octubre de 2021 18/10/21

Opinión

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La Fórmula 1 de los ‘millennials’


  • 04 de septiembre
    de 2016
  • David Sánchez de Castro

Se van Felipe Massa (¡por fin!) y Jenson Button (que me aspen si vuelve a pisar un paddock como piloto oficial) de la Fórmula 1. Carajo, qué viejos somos. A partir del GP de Australia del año que viene, los más veteranos serán Kimi Räikkönen y Fernando Alonso, cuyo futuro se está alejando de la competición a un ritmo de 24 horas por día.

Massa y Button ponen fin a una era, la de los pilotos que aún corrieron con los V12 y los V10, y dejan paso a los corredores criados a base de simulador y Playstation. Lejos quedan los años en los que era habitual ver al piloto limpiándose las manos de grasa. Ojo: no digo que sea mejor, que eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor es una de las mayores memeces que se pueden decir. La Fórmula 1 de antes no era más divertida que la de ahora, ni mucho menos. Reto a quien quiera a ver una carrera de 2002 (por no irnos más atrás) y aguantar sin despegar los ojos de la pantalla. Los nacidos en el siglo XXI son los nuevos aficionados a quienes hay que enganchar: son los llamados ‘millennials’.

Irremediablemente, la F1 se llena de niños. Algunos, niñatos, y metan en este saco a quien quieran. Algunos de los que hay que apuntar (ojo, que me sale la vena ‘parabólica’) son:

· Max Verstappen, 18 años, será el campeón del futuro salvo un cambio de los vientos tan extremo que se acabe hundiendo, como le ocurrió a su padre Jos ‘The Boss’. Admito que tengo debilidad por ‘el bicho’, el único piloto que ha hecho que me ponga a vocear ‘bragas en mano’ al ver sus actuaciones en pista.

· En la máxima categoría acabará tarde o temprano el que, a día de hoy, es el mejor colocado para sustituir a Massa en Williams: el canadiense Lance Stroll, 17 años. Hijo de padre potentado (es el dueño de la estructura Prema, de las más potentes en las Fórmulas de promoción) y uno de los canteranos de la Ferrari Driver Academy. Poca experiencia, pocos kilómetros en F1, pero un talento digno de seguir muy de cerca.

· En el último GP de Bélgica debutó Esteban Ocon, el francés donde residen todas las esperanzas de quien buscan al delfín del emperador Alain Prost. Llega con la vitola de ser el piloto que ganó a Verstappen en la GP3, y bajo el manto de Mercedes. Apesta a pilotazo que echa para atrás.

· Al lado de Ocon en Manor está la otra gran realidad (dejó de ser promesa hace tiempo) de la cantera Mercedes: Pascal Wehrlein. Campeón en el DTM, hasta el frívolo Lewis Hamilton le teme de cara a un futuro no muy lejano. Apuesta segura.

· No se puede repasar a los pilotos de futuro sin hablar de Carlos Sainz. Es la gran esperanza de los tercios españoles que perderán a su Ambrosio Spínola en cuanto Fernando Alonso decida que cuelga el casco y el mono. Pasos lentos pero seguros, con un poco de suerte (con su apellido puede sonar a coña, pero no) volverá a hacer sonar el himno español en los circuitos.

Pueden guardar esta columna para darme palos si no se cumplen mis pronósticos… o darme la enhorabuena si se cumplen.

PD.- Os echaremos de menos, ‘Pavopollo’ y Felipinho.

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