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20 de febrero de 2019 20/02/19

Fútbol

La estrategia de China para conquistar el fútbol mundial

Gervinho

Corinthians ganó el último campeonato de liga en Brasil con bastante suficiencia, como demuestran los doce puntos de ventaja sobre el Atlético Mineiro, segundo clasificado. Pero 2016 no ha empezado igual para el Timão, y el conjunto de Tite afronta el campeonato paulista después de haber sufrido alguna derrota en la pretemporada que ha sembrado […]


27 de enero de 2016 David de la Peña - Sportyou

Gervinho

Corinthians ganó el último campeonato de liga en Brasil con bastante suficiencia, como demuestran los doce puntos de ventaja sobre el Atlético Mineiro, segundo clasificado. Pero 2016 no ha empezado igual para el Timão, y el conjunto de Tite afronta el campeonato paulista después de haber sufrido alguna derrota en la pretemporada que ha sembrado las dudas en el seno del equipo. Precisamente, la acontecida contra el propio Atlético Mineiro por 1-0 dejaron algunas declaraciones del entrenador que muestran el potencial de un mercado que amenaza seriamente con cambiar las reglas del juego.

“Siento envidia de Aguirre” dijo Tite, el entrenador de Corinthians, refiriéndose a su homónimo en Atlético Mineiro. “Siento un poco de envidia por el hecho de que haya podido mantener a sus mejores jugadores. China nos está arrollando”. Y es que Corinthians ha perdido a cuatro futbolistas clave. Renato Augusto, uno de los hombres más importantes en la consecución del título, ha fichado por el Beijing Guoan a cambio de 8 millones de euros, multiplicando por cinco su salario, y le ha acompañado Ralf, fundamental en el medio campo del Timão. Jadson, uno de los mejores del pasado Brasileirão A y clave para Tite, ha fichado por el Tianjin Songjiang, de la segunda división china, a cambio de 7 millones de euros. La última pieza que ha salido rumbo Asia ha sido Gil, un central internacional con la canarinha y uno de los mejores defensores que quedaba en el país, también indiscutible la temporada pasada en el Corinthians, que ha fichado por el Shandong Luneng a cambio de 10 millones de euros.

Cortinthians no ha sido el único afectado, y futbolistas de gran potencial dentro del país han recalado en otros clubes. En el Guangzhou Evergrande militan Paulinho -ex Tottenham-, o Ricardo Goulart -uno de los mejores hombres del Cruzeiro campeón en 2014-. Precisamente de Guangzhou ha salido Elkeson, otro brasileño de gran potencial, dirección al Shanghai Dongya, a cambio de, nada menos, 19 millones de euros. En el Shandong Luneng de Gil juegan Jucilei o Diego Tardelli -ex Betis y reciente internacional con Brasil-, o en el Shanghai Shenua de Gregorio Manzano actúan Mohamed Sissoko o Demba Ba, ex Chelsea, entre otros. Aunque no solo el mercado de futbolistas, también el de entrenadores merece un punto y aparte, y es que el fútbol brasileño ha visto como Scolari -Guangzhou- Mano Menezes -Shandong Luneng- o Vanderlei Luxemburgo -Tianjin Quanjin- han ocupado los banquillos del fútbol chino. Incluso el propio MourinhoJorge Mendes mediante– ha mostrado su interés por el fútbol local y el posible éxodo de jugadores chinos al fútbol europeo, incluso a través de acuerdos comerciales como el de la segunda división portuguesa.

La atracción que está ejerciendo el fútbol chino no solo está repercutiendo en Sudamérica, puesto que todos estos futbolistas en los últimos lustros aterrizaban directamente en el fútbol europeo. De hecho, las llegadas de Gervinho procedente de la Roma al Hebei -a cambio de unos 18 millones de euros- o de Ramires al Jiangsu Suning deja claro que también el fútbol europeo puede empezar a sentirse amenazado de cara a perder jugadores importantes. El dinero del fútbol chino o el procedente de Estados Unidos pueden cambiar en un futuro próximo las reglas del juego, y si no lo están haciendo de forma inmediata, tiene mucho que ver con las propias normas locales. Por ejemplo, en la Super Liga China solo se pueden utilizar, actualmente, cuatro jugadores extranjeros de forma simultánea, mientras que en la MLS -otro potente foco económico capaz de competir con los grandes salarios del fútbol europeo- tiene ahora mismo un límite de tres jugadores franquicia, a los que se les permite superar los -aproximadamente- medio millón de dólares por cabeza, tope para los jugadores que más cobran dentro del resto de la plantilla. Será cuestión de tiempo, pero ajustar estas reglas al “libre mercado” del fútbol europeo, probablemente llevará a una competencia brutal y por tanto, a una globalización cada vez mayor en el fútbol mundial.

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