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19 de septiembre de 2018 19/09/18

Opinión

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Esto es Fórmula 1, estúpidos*


  • 14 de noviembre
    de 2010
  • David Sánchez de Castro

“¿Por qué Alonso no ha sido capaz de pasar a Petrov? ¿Por qué nunca es culpa de Alonso, sino del resto?” Ese es el argumento que he escuchado, hasta la saciedad, este domingo que casi acaba con mi salud. Vamos a empezar por la segunda cuestión.

El subcampeonato de Fernando Alonso tiene un culpable primario, Stefano Domenicali, y algún otro a su lado, como Chris Dyer. No sólo yo le veo como el máximo responsable, sino su propio jefe, Luca Cordero di Montezemolo, el que ha afirmado que no ha sido culpa del piloto. El italiano ha demostrado que la capacidad que tenía Jean Todt, actual presidente de la FIA, de manejar los tiempos y controlar la presión está a años luz de lo que él puede hacer. Ya demostró en Alemania, en la carrera de las tan manidas órdenes de equipo, que no sabe ni cómo disimular. No creo que Luca ni nadie de la familia Ferrari le decapite, pese a que en Italia claman vendetta contra el líder de la Scuderia. ¿Cubrir a Webber en lugar de a Vettel? Hay que ser más valiente, Stefano.

Y hay que demostrarlo porque esto es Fórmula 1. Es la única disciplina deportiva en la que un chaval que el sábado es imparable (diez de diecinueve poles este año), lo pierde casi todo los domingos, no lidera ni una vez en la clasificación y es capaz de alzarse con el título. Sebastian Vettel nos ha callado la boca a muchos, a mi el primero, y ha demostrado que con la ayuda incondicional de un equipo y un pelín de suerte se puede ser coronado como el mejor piloto de la categoría reina del automovilismo mundial. Con un pelín más de cabeza y manteniendo este nivel, podemos estar ante un piloto que marque época. Little Kaiser le llamaban.

Esto es Fórmula 1, porque un piloto con un Renault, recién llegado a la Fórmula 1, puede resistir a un bicampeón con un Ferrari durante toda una carrera. Y pese al cabreo y las malas formas del asturiano, totalmente censurables, es comprensible que después de rozar con los dedos su tercer entorchado esté un poco “calentito”. Eso sí, espero que el asturiano rectifique y pida disculpas, porque mucho ha hecho Vitaly Petrov con acabar la carrera, lo único que se pide a un ‘rookie’ de Fórmula 1.

Mark Webber tendrá que esperar, al menos, otro año. Porque en Fórmula 1 no te vale con demostrar que sobre la pista eres el primero y no el segundo a tener en cuenta, sino que los errores y los fallos mecánicos cuentan. Una mala vuelta, un llantazo en las primeras vueltas de la última carrera y no sólo pierdes el campeonato, sino también el subcampeonato y te quedas con el trofeo más pequeño en la gala de la FIA. Quién sabe qué pasará de aquí a un mes, pero no sería el primer piloto que deja una escudería ganadora porque le están haciendo la cama. Y a Jaime Alguersuari seguro que no le importa sustituirle.

Just racing, porque un piloto indio, Karun Chandhok, al que bajaron del Hispania Racing en julio por no pagar, puede quedar por delante en la clasificación final de un sobrino con muchos genes y talento demasiado justito. Por muy Bruno Senna que seas. Y un heptacampeón del mundo tiene que esquivar un monoplaza para no acabar literalmente decapitado, después de pulular por la parrilla como un novatillo cualquiera durante toda una temporada.

Ya queda menos para marzo de 2011, cuando todo se volverá a iniciar y como le pasó a Jenson Button este año lo de ser campeón no te vale más que para llevar el dorsal ‘1’. Hasta esa fecha, lo llevará Vettel en su Red Bull, creado por Adrian ‘soy un p*** genio’ Newey. Despedimos un año inolvidable, que con el tiempo elogiaremos en su medida, y que nos ha hecho vibrar a los apasionados por el motor como hacía mucho tiempo.

Porque, por mucho que les pese a las pútridas ratas y a los “anti- (ponga aquí el nombre preferido para soltar su bilis)”, esto es sólo Fórmula 1. Simple Fórmula 1.

*El titular se refiere a una frase hecha, usada en política y dicha por Bill Clinton contra George H. W. Bush.

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