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24 de septiembre de 2018 24/09/18

Fútbol

Estados Unidos aplasta a Japón y gana el Mundial femenino

Estados Unidos es el nuevo campeón del mundo de fútbol femenino, tras imponerse 5-2 a Japón en un encuentro absolutamente loco. Cuatro años después de que el país del Sol Naciente se llevara, in extremis, el título de campeonas en Alemania, las norteamericanas se vengaron, y con ganas, en la final del Mundial de Canadá. […]


6 de julio de 2015 - Sportyou



Estados Unidos es el nuevo campeón del mundo de fútbol femenino, tras imponerse 5-2 a Japón en un encuentro absolutamente loco. Cuatro años después de que el país del Sol Naciente se llevara, in extremis, el título de campeonas en Alemania, las norteamericanas se vengaron, y con ganas, en la final del Mundial de Canadá. Las ‘marines’ estadounidenses estuvieron comandadas por una inmensa Carli Lloyd (Balón de Oro del torneo) que las llevó a noquear al imperio nipón en apenas cuarto de hora. Con el de 2015, el equipo estadounidense consigue su tercer Mundial y se convierte en el equipo con más títulos.

En los primeros seis minutos minutos, la capitana Lloyd, con sendas jugadas ensayadas, ya había deshecho a Japón, primero con la derecha y luego con la izquierda. Los dos goles (minuto 4 de partido) se vieron completados por otro de Lauren Holiday, que recogió un pésimo rechace de la zaga nipona para poner el 3-0. Aún quedaba lo mejor. Minuto 14: Lloyd avanza por el centro del campo y mira al frente. Ve a Kaihori, la portera japonesa, adelantada y no se lo piensa: engancha un zapatazo que pilla a la cancerbera nipona por sopresa y marca el que, sin duda, es el golazo de este Mundial. Carli Lloyd se ha convertido, además, en la primera mujer que marca un hat trick en la historia de una final de un Mundial.

Japón apenas se lo creía: 15 minutos y ya perdían 4-0. Ogimi acercó distancias a la media hora de encuentro, tras aprovechar un balón dividido en el área, y batió a la mediática Hope Solo. La entrada de Homare Sawa por el conjunto asiático -Japón hizo dos cambios en media hora- y, sobre todo, la bajada de revoluciones del motor norteamericano igualó más la contienda, pero sólo en el juego. En la segunda mitad, Japón acercó distancias gracias a un tanto en propia puerta de Johnston, que despejó mal de cabeza un balón al que no llegó Solo, pero el intento de mejora fue sólo un sueño: Heath, dos minutos después, puso el 5-2 en el marcador.

La seguridad de Solo (Guante de Oro del equipo) en portería fue suficiente para aguantar las pocas llegadas japonesas, que vieron cómo su rival más conocido (también se enfrentaron en la final de los últimos Juegos Olímpicos) les arrebataba el cetro mundial.

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