SPORTYOU

Archivo
19 de agosto de 2019 19/08/19

Londres 2012

España se pega un buen día

EL DÍA FUERTE DE ESPAÑA Hoy se cumplen 20 años del mejor día olímpico español de la historia, ese inolvidable 8 de agosto de 1992 que acabó en catarata de medallas: Conchita y Arantxa, Arrese, Carolina Pascual, los oros de Cacho y el fútbol… Sin llegar a tanto, el amplio abanico de los Juegos ofreció […]


8 de agosto de 2012 José Miguélez - Sportyou

EL DÍA FUERTE DE ESPAÑA
Hoy se cumplen 20 años del mejor día olímpico español de la historia, ese inolvidable 8 de agosto de 1992 que acabó en catarata de medallas: Conchita y Arantxa, Arrese, Carolina Pascual, los oros de Cacho y el fútbol… Sin llegar a tanto, el amplio abanico de los Juegos ofreció ayer al espectador patrio una sesión de alegrías que recordó a aquélla: plata de Gómez Noya en triatlón, oro de Marina Alabau en windsurf RS-X, plata del dúo en sincronizada, pase a la final del waterpolo femenino… Las escenas de suspense con final feliz se sucedieron ordenadamente por el televisor (y el Ipad). Ya son siete los metales asegurados.

UN ¿DEPORTE? CONMOVEDOR
La natación sincronizada forma parte de esas modalidades, como la gimnasia rítmica o el patinaje artístico, a las que cuesta asumir como deportes. Sin duda acarrean más mérito, sacrificio y dificultad. Y hasta se imponen en vistosidad, según los gustos. Pero se acercan más al arte, a los concursos de variedades, son más material de las páginas de cultura. De hecho, las españolas se entrenan con una bailaora de flamenco. Como deporte, la sincronizada es fundamentalmente complicada de seguir y entender, de averiguar sus puntuaciones y los motivos (ni Mengual supo explicarlos ni anticiparlos). Los sets, el cronómetro y los goles se comprenden más fácil. Se viven. Pero aún así, en lo alto y lo bajo del podio (que aquí siempre es el mismo), suma igual y conmueve de la misma manera. Porque detrás de cada lágrima por el éxito o la decepción hay una historia humana de entrega y superación. La emoción de Andrea y Ona, última plata de España en Londres, también resultó contagiosa.

LA PRIMERA CABEZA CORTADA
España ya tiene su primera víctima olímpica. Luis Milla, el seleccionador de fútbol, conoció ayer que no seguirá en el cargo. Tampoco Carlos Martínez, su preparador físico. Una forma de señalar culpables, de ajustar cuentas o pedir responsabilidades, de evitar la sensación de que nunca pasa nada. Mal juego, mala actitud, malos resultados: Londres frenó la racha triunfal del fútbol español. Milla no fue el único malo, pero el fracasado grupo estaba en sus manos. Y Villar necesitaba una cabeza. Pero no se vengan arriba, Odriozola no va a cortarse la suya…

(artículo publicado en la revista sportyou de este miércoles)

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba