Archivo
20 de octubre de 2018 20/10/18

Baloncesto

ERE, ETT y ESE

Tranquilos, no hablaremos de Díaz Ferrán, los aviones y la gestión empresarial. Bueno, un poco de gestión empresarial si que hay: porque los clubes de baloncesto no dejan de ser empresas (no todos) y, de cara a una gestión efectiva, hay que acertar a la hora de usar esas siglas. En Murcia, actual colista de […]


25 de diciembre de 2009 Matias Castañón - Sportyou

Tranquilos, no hablaremos de Díaz Ferrán, los aviones y la gestión empresarial. Bueno, un poco de gestión empresarial si que hay: porque los clubes de baloncesto no dejan de ser empresas (no todos) y, de cara a una gestión efectiva, hay que acertar a la hora de usar esas siglas.

En Murcia, actual colista de la ACB, se está planteando un ERE importante. Dos victorias en trece jornadas son muy pocas teniendo en cuenta la inversión hecha, en primera instancia, por el actual presidente y sus consejeros. Un expediente de regulación de empleo se pone en marcha cuando hay que reducir gastos y se tiene a demasiada gente que, por citar este caso concreto, no está a la altura de lo que cobra. El problema, en este caso, es que cuando se plantea una cuestión así no se buscan sustitutos: se aguanta con lo que hay en ese momento y todo el mundo arrima el hombro; pero los agentes no entienden de ERE’s ni de despidos que no supongan mas comisiones o nuevos nombres en la palestra. Da igual si llegan o no, si cambian la dinámica o se quedan por el camino: el caso que ellos y los suyos salgan ganando. Si los sindicalistas fueran iguales que algunos de estos tiburones otro gallo cantaría.

A veces, no queda otra que tirar de personas que ocupen un puesto de manera temporal: sea una baja por maternidad o problemas con los gemelos, si falta una pieza importante hay que reaccionar. Así como las ETT’s, hay jugadores que saben que su papel no es otro que llegar a aportar desde el primer minuto sin posibilidades de quedarse: Robert Gulyas, Rodney White, Larry Lewis (de Unicaja a Manresa tras veinticuatro horas en el paro) o el ya mencionado Michael Ruffin, son jugadores que conocen el negocio, que llegan a hacer su trabajo y que saben que será difícil quedarse. Una vez que te haces a la idea de cómo se trabaja como currante temporal, te olvidas de todo lo relativo al basket, y empiezas a concentrarte en lo absoluto: juega, ayuda en lo que puedas, cobra y sigue.

Frente a todo eso, ESE. Que no vengan los economistas a preguntarme qué significa porque no es una sigla: es ESE, el jugador capaz de salvarte una temporada gracias a una excelente gestión. Un chollo que te ayuda a dar un salto de calidad, aspirar a más y salvar, de ser traspasado, las debilitadas arcas de un club. Da igual que luego nadie le vuelva a sacar el mismo partido o que su techo se haya alcanzado en una temporada mágica, siempre contará como un acierto. Brad Oleson fue la cara dulce en Fuenlabrada, mientras que a Estudiantes la jugada no le salió del todo bien con Blake Ahearn. Cosas de la gestión empresarial: nunca se sabe si uno gana o pierde hasta el último segundo.

PD: Tras diez fichajes, a la undécima fue la vencida. Excelente trabajo de Antonio Maceiras al incorporar a la sección de baloncesto del Real Madrid a Adriana Lima. Además, dicen que viene con un jugador de baloncesto…

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba