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25 de marzo de 2019 25/03/19

Opinión

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Empate inadmisible del Real Madrid en Varsovia


  • 02 de noviembre
    de 2016
  • Iñaki Cano

Si al Barcelona le pintaron la cara en Manchester, al Real Madrid en Varsovia le pintarrajearon el cuerpo entero. El espíritu y el alma blanca quedaron ensuciados por el oscuro y vergonzoso comportamiento de sus estrellas y de su ‘Leyenda’.

El Real Madrid podrá volver a ganar la Champions y arrasar a sus rivales de ahora en adelante, pero la imagen del todopoderoso club blanco quedará para la historia. A los ‘aficionados’ del Legia, el club polaco, deberá abrirles las puertas de su estadio y pasarles en pantalla gigante la tremenda actuación del campeón de Europa para que se sientan orgullosos de cómo sus jugadores humillaron a Zidane, a Cristiano Ronaldo y todos los que se pusieron la camiseta del Real Madrid.

Al igual que cuando ganan se les alaba, después de verles deambular por Varsovia hay que criticarles duramente para que al menos se sonrojen ante el ridículo que hicieron. Sólo se puede definir así la actuación del Real Madrid ante el noveno de la liga polaca, al que el Borussia de Dortmund le endosó 1-6. En fútbol puede suceder cualquier cosa, pero el empate del Madrid no es admisible. Es un ‘alcorconazo’ en toda regla salvando las lógicas distancias, pero tan grotesco y estrafalario como aquella derrota del estadio de Santo Domingo y posterior eliminación de la Copa del Rey.

Los jugadores son los máximos culpables, porque si el entrenador es incapaz de organizar un equipo y un estilo competente para ganar al Legia deben autogestionarse para no ensuciar el escudo del Real Madrid ante los ojos del mundo, tal y como cuentan que hicieron con otros entrenadores. Algunos amigos madridistas después de la derrota del Barcelona ante el City, lo celebraban a carcajadas como si fueran ‘celestes’ de toda la vida. Hoy han desaparecido del mapa avergonzados por sus jugadores y por ‘La Leyenda’ del banquillo. Zidane se inventó una alineación y un dibujo que animaba al suicidio. Sólo cuando vieron el 3-2 en el marcador regresaron a lo que se debe exigir a quienes se ponen la camiseta del Real Madrid.

El empate no debe salvar de las severas censuras a todos los jugadores ni al líder que los dirige, siempre con la sonrisa en los labios, como si nunca pasara nada. Supongo que de puertas para adentro las voces de ‘La Leyenda’ harán temblar las paredes. Juegan tanto con fuego que alguna vez se tenían que quemar, y eso que en Varsovia sólo se chamuscaron porque están a tiempo de arreglarlo. No será sencillo ganar en Lisboa o al Borussia en Madrid, pero no les quedará otra además de lavar la imagen del club más veces campeón de Europa.

Zidane sabe que sólo con la camiseta no se gana y tendrá que hacérselo saber una vez más a sus jugadores, que dicen que admiran y respetan a ‘La Leyenda’. ¿Respeto? Frente al Legia en Varsovia ni los jugadores ni el entrenador demostraron tenérselo a la historia que luce la camiseta, ni tampoco a los millones de madridistas que hay en el mundo presumiendo del Real Madrid.

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