Archivo
16 de diciembre de 2018 16/12/18

Opinión

Opinión

El VAR no es la panacea que todo el mundo esperaba


  • 07 de diciembre
    de 2018
  • Paco Navacerrada

Observo con incredulidad la última jugada el Athletic-Getafe de hace un par de jornadas. Parece increíble que el árbitro del partido, Ignacio Iglesias Villanueva, no pitara penalti el agarrón continuado de Íñigo Martínez sobre un futbolista del Getafe. Fue escandaloso. Pero lo fue mucho más que el VAR, el famoso Video Asistant Referee, o dicho en español, el Video Asistente del Árbitro, no entrase en la jugada y dejase terminar el partido para no hurgar más en la herida del Athletic. Ese penalti se fue al limbo y al Getafe se le quedó cara de idiota y con la sensación de que le habían robado dos puntos.

Carlos Velasco Carballo es el actual presidente del Comité Técnico de Árbitros, pero no salió el lunes a explicar las razones por las que el VAR no entró a juzgar la jugada del Athletic-Getafe, si era una acción flagrante. Yo creo que Velasco Carballo dejó pasar una ocasión inmejorable para explicar a la gente la forma de funcionamiento del VAR. Por qué no juzgó ese agarrón tan claro.

Parecía que con el VAR se iba a acabar la polémica de cada lunes y, casualmente, no ha sido así. Cada lunes hay jugadas con las que debatir con los amigos, en la oficina o en el bar, algunas de ellas, incomprensiblemente, no juzgadas por el VAR. Como en esta última jornada, en el Camp Nou.

Allí, hubo tres jugadas que hubieran merecido que el VAR les hubiese prestado mucha más atención de lo que realmente hizo. Tampoco salió a comentar nada Velasco Carballo, que volvió a perder otra gran oportunidad para explicar por qué el VAR no entró en las agresiones de Piqué y Busquets. Dejaremos en la duda el primer gol del Barcelona, porque en las imágenes no se aprecia si el que toca el balón es el jugador del Barcelona o el del Villarreal, para decidir si Dembele estaba o no en fuera de juego. Pero las otras dos sí que entraban en los parámetros del VAR, en uno de los cuatro supuestos: en el apartado de tarjetas rojas. Porque el que diga que Busquets no agrede a Fornals es que está ciego o es partidista. Porque lo de Busquets no es solo el guantazo, también es la patada en la espalda anterior. Pero ahí el VAR no estaba operativo.

En estas dos últimas jornadas, aunque ya se venía atisbando, el VAR ha demostrado que no es la panacea que todo el mundo esperaba. Es duro, y justo, con algunos, la mayoría, y demasiado blando con el de siempre. Y Velasco Carballo escondido. Aquí estamos, esperando que salga a dar explicaciones y dé la cara.

Temas relacionados:

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba