SPORTYOU

Archivo
8 de noviembre de 2020 8/11/20

Opinión

Opinión

El trámite de Valverde


  • 12 de enero
    de 2020
  • Ricardo Rosety

Luis Rubiales ya tiene la Supercopa de España que quiere. Ha pasado de ser un torneo menor donde al subcampeón le duraba el disgusto medio minuto, a una cita donde perder una semifinal te puede costar el puesto. Lo que el jueves por la noche parecía una locura, es ya una realidad. En realidad, Ernesto Valverde está destituido desde Anfield, pero aún no le han dicho nada. Es como esa pareja que sabe que tiene que hablar, que se buscan con la mirada, pero nadie da el paso. Uno porque no se cree culpable, y el otro porque no se atreve a quedarse solo. La relación quedó tan tocada que sólo la falta de una alternativa convincente le permitió seguir en el cargo. Confianza por descarte. Lo del jueves en Yeda sólo sirve para ponerse ante la realidad. Hace tiempo que el entrenador es la excusa sencilla, y ahora Valverde seguirá porque Xavi Hernández ha dicho “no”.

Seguro que hay muchas razones para destituir a Valverde. Supongo que serán las mismas que el pasado mes de mayo cuando el equipo se colapsó en Anfield, y que aumentó el drama que comenzó en Roma. No creo que haya ninguna nueva, salvo comprobar que el técnico no ha encontrado una solución a todos los males. Cada derrota, o empate, es un puñal. Este FC Barcelona mira más su historia reciente que su futuro cercano. Está más pendiente de comparar lo ganado con lo actual, que de prepararse para competir en el futuro. Se añora lo que se fue, sin buscar alternativas para volver a ganar en el futuro. Se teme la marcha de Leo Messi, al tiempo que se le echa la culpa al entrenador cuando se pierde. Se mira más al banquillo que al campo. Se buscan caras para amortiguar el impacto.

Pero con razones o sin ellas para destituirle, el trato a Valverde no es digno para un profesional. Una falta de respeto difícil de tolerar. Un hombre de club que nunca ha tenido una mala palabra con el Barca, después de comprobar la cantidad de incendios provocados en apenas dos años y medio. No se trata de valorar si el cese es o no acertado, se ejecute o no, sino de las formas que están empleando con un entrenador que lleva con un ultimátum en su día a día desde la final de la Copa del Rey ante el Sevilla FC en el Wanda. Sería curioso que llegue después de uno de los mejores partidos de la temporada, pero el resultado puede con todo. Al Barça siempre le ganará ese pasado con la firma de Pep Guardiola, y ahí es donde entra Xavi, aunque antes el candidato era Ronald Koeman. No se había marchado y ya se anhelaba su vuelta. Se le designó el sucesor, y parece que Valverde sabe a poco. Hace un mes le dijeron que “tres años podrían ser suficientes”, y esa frase no es otra que la confirmación de que Valverde en el Barça es un trámite.

Volver arriba