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24 de abril de 2019 24/04/19

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El Sevilla deja escapar otra oportunidad

El Sevilla vuelve a quedarse a las puertas de los cuartos de final de la Champions League. El CSKA de Moscú conquistó el Sánchez Pizjuán gracias a una defensa férrea y dos goles en dos zarpazos. Necid adelantó a los rusos, Perotti empató seguidamente y un error del siempre salvador Palop a disparo de Honda […]


16 de marzo de 2010 José Mendoza - Sportyou

El Sevilla vuelve a quedarse a las puertas de los cuartos de final de la Champions League. El CSKA de Moscú conquistó el Sánchez Pizjuán gracias a una defensa férrea y dos goles en dos zarpazos. Necid adelantó a los rusos, Perotti empató seguidamente y un error del siempre salvador Palop a disparo de Honda condenó a los de Manolo Jiménez a estrellarse sin remedio contra el muro moscovita. Decepción con mayúsculas en una competición que se le resiste al Sevilla.

Con dos UEFA, una Copa del Rey, una Supercopa de España y otra de Europa en sus vitrinas, el Sevilla esperaba redondear su ciclo de oro con una clasificación a cuartos de final en la que era su asignatura pendiente: la Champions League. El panorama, como hace dos años, prometía. Rival de los deseados en el bombo de octavos y vuelta en casa. Tras un optimista empate a uno en el frío de Moscú, el Pizjuán se vestía de gala para otra gran noche. Pero el CSKA se resistió al papel de invitado y abofeteó al equipo español.

Con Perotti, Capel, Navas y Renato respaldando a Luis Fabiano, Manolo Jiménez planteaba un equipo muy ofensivo. La premisa era buscar un gol rápido que evitara cualquier sorpresa. El brasileño tuvo la primera ocasión pero Akinfeev se la sacó con las piernas. El CSKA pronto empezó a incordiar. Aunque hasta la media hora no hubo noticias de Palop el balón circulaba con más frecuencia por el campo del Sevilla. El joven Honda dio el primer aviso, pero Palop estuvo firme. Poco después, Necid no falló. Le cayó un saque de banda en el borde del área, Dragutinovic se comió en el amago y su disparo cruzado resultó imposible para Palop.

Tardó poco Perotti en despejar fantasmas. Un balón largo que le llego a Navas dentro del área, éste cedio para Perotti y el argentino no falló ante Akinfeev. En el descanso entró Kanouté por Capel y el Sevilla volvía a sus orígenes con Luis Fabiano y el malí en punta. Aunque Kanouté tuvo en su cabeza el segundo la ecuación no salió. Falló su parte más fiable, la portería. Palop pasó de héroe a villano. El guardameta se tragó una potente falta lejanda botada por Honda que puso cuesta arriba la eliminatoria.

Tenían que caer dos goles y tocaba épica. Entró Negredo por Renato. Las cartas estaban sobre la mesa. La apuesta era bombardear con centros de Navas y Perotti el área de Akinfeev, pero todos los balones fueron repelidos por la defensa. La altura de Luis Fabiano, Kanouté y Negredo no sirvió para derribar los dos muros. Ni el moscovita ni el de los octavos de final de la Champions.

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