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12 de diciembre de 2018 12/12/18

Opinión

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El orgullo de Rubiales y la ilusión de Lopetegui


  • 14 de junio
    de 2018
  • Paco Navacerrada

Cuando Luis Rubiales, Julen Lopetegui y Fernando Hierro se hicieron la foto conmemorativa de la renovación del seleccionador nacional hasta 2020, nada hacía sospechar que, veinte días después, ese mismo seleccionador iba a estar camino de Madrid y que a los veintitrés futbolistas que escogió los iba a dirigir el que hasta entonces era el director deportivo de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

Escucho con atención la comparecencia de Luis Rubiales, a la sazón presidente de la RFEF, en la que anuncia que Julen Lopetegui deja de ser seleccionador nacional. Esta decisión se toma a poco más de cuarenta y ocho horas del debut de España en el Mundial de Rusia. Rubiales hace hincapié, mucho hincapié, demasiado creo yo, que se entera de la maniobra del Real Madrid cinco minutos antes del comunicado del club blanco. A las 17:28 horas, en la página web de la RFEF aparece un comunicado en el que, entre otras cosas, se lee: “La RFEF ha estado en todo momento en contacto con el Real Madrid y al tanto de las negociaciones de nuestro entrenador con su futuro equipo”. Es el segundo párrafo del comunicado. A las 17:45 horas, en la página web de la RFEF aparece otro comunicado en el que ese segundo párrafo ha sido cambiado. Y digo yo, si la RFEF ha estado en todo momento en contacto con el Real Madrid, ¿cómo es posible que el presidente de la RFEF no se enterase de nada hasta cinco minutos antes?

A Luis Rubiales le dio de repente un absurdo ataque de orgullo, posiblemente ocasionado por la presión del periodismo antimadridista. Ese que el martes por la mañana Lopetegui era el mejor entrenador de la historia del balompié y que por la tarde, a eso de las cinco y media, había pasado a ser un apestado por convertirse, tras la disputa del Mundial, en entrenador del Real Madrid.

El Madrid se quedó sin entrenador y ha buscado en el mercado al mejor técnico posible. Puede que Lopetegui no fuese el primer plato. Tampoco el segundo o tercero. Pero cuando le preguntaron si quería entrenar al Real Madrid, no lo dudó. Tampoco pensó en la repercusión de la decisión tomada. Tan sólo se apoderó de él la ilusión de poder entrenar al mejor equipo de la historia. Y esto no lo digo yo, lo dijo en su momento la FIFA.

A mí me parece que Rubiales debió permitir a Lopetegui cumplir su cometido, que no era otro que dirigir a la selección española en este Mundial. No es que no tenga confianza en Fernando Hierro -otro madridista, por cierto-, pero dejar a la tropa sin su general no me parece la mejor de las ideas. Pero Rubiales ha demostrado tener pocas luces.

Lopetegui podría haber dirigido a España en este Mundial. Al igual que Ladislao Kubala dirigió a la selección en la Eurocopa de 1980, cuando se supo que dirigiría al Barcelona la temporada siguiente. A Kubala no lo destituyeron. Ni tampoco destituyeron a Lorenzo Serra Ferrer, cuando se supo que pasaba a formar parte del organigrama del Barcelona partir de la temporada 1998-99. Serra Ferrer dirigió al Betis en la final de Copa del Rey de la temporada anterior. El Betis no lo destituyó. Al contrario, le permitió dirigir al equipo. Por cierto, siempre el Barça de por medio.

Pero de un tiempo a esta parte, todo lo que tiene que ver con el Real Madrid se magnifica tanto que acaba produciendo un sunami de magnitudes épicas. Es posible que no fuese el momento oportuno para anunciar el fichaje de Lopetegui por el club blanco. Quizás podría haberse esperado a que España finalizase su participación en el Mundial para anunciarlo. A Rubiales, le pasó por encima la ola de antimadridismo y puede que tomase la decisión más desacertada. Eso el tiempo lo dirá. Lo que queda claro es que los jugadores estaban con su seleccionador y ahora se ven huérfanos de él, ante la satisfacción de todos aquellos que pidieron su cabeza tras la noticia. Está claro, tras todo esto, que Lopetegui no es seleccionador nacional porque ha fichado por el Real Madrid. Si hubiese ido a cualquier otro equipo, ahora seguiría en Krasnodar.

Y quiero felicitar a Florentino Pérez, porque ha conseguido llevar con discreción y sigilo una negociación dificilísima. Nadie, ni por lo más remoto, supo nada. Se dijeron un montón de nombres. El único que no salió fue el de Lopetegui. En un programa nocturno se mencionó así como de pasada, sin mucha convicción, pero se han apuntado el tanto. Ahora, todos esos que no se enteraron de la misa a la media, claman venganza. No me imagino a Lopetegui ganando el Mundial y el antimadridismo jaleando la gesta.

Entiendo que Julen Lopetegui será presentado este jueves. Sólo espero que el Real Madrid le haga un acto acorde a la afrenta que ha sufrido el ex seleccionador. Y estoy seguro de que así será.

A todo esto, mucha suerte para Fernando Hierro, magnífico jugador y excelente persona, que tiene la oportunidad ahora de demostrar que, pese a la premura del tiempo, se puede hacer un gran torneo. Sólo tiene que contar con la complicidad y el apoyo de los jugadores. Y eso estoy seguro de que lo tiene. ¡Vamos España!

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