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25 de septiembre de 2020 25/09/20

Opinión

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El inquietante cambio de Silva


  • 10 de junio
    de 2012
  • José Miguélez

Italia sigue ilesa. No hay manera de que España la gane en el tiempo reglamentario de un partido oficial. Y esta vez sin ser la vieja Italia del catenaccio, discutiendo la posesión y las ganas de ataque. Y esta vez sin ser la nueva España, o no enteramente. Pero el empate no deja heridas a nadie. Refuerza a los de Prandelli, que de alguna manera ganó el combate de los entrenadores (en realidad fue un partido marcado por las pizarras), y no condena a La Roja al linchamiento de su primero encuentro en el Mundial. Aunque la reunión sí contribuirá a que crezcan los debates. No alrededor del estilo, por supuesto, pero sí sobre la alineación mejor para ejecutarlo.

Porque Del Bosque decidió dejar su sello en el arranque, sorprendiendo incluso al más favorablemente afectado. Cesc no se esperaba ni por asomo jugar, hacerlo además como falso nueve. Porque la mayor ocurrencia del técnico, su carta inesperada, fue jugar sin delantero, quitarle referencias arriba a los defensas italianos. Dejó que los medios de comunicación jugaran en las vísperas a asegurar que Negredo y Torres apuntaban al once, según los casos, y al final tiró de Cesc. Una prueba de que los tres encuentros amistosos previos a la Eurocopa no fueron utilizados como prueba de nada. Porque España no ensayó en ninguno de esos días con lo propuesto esta vez sobra el tapete. O quizás de que Del Bosque no quería dar pistas entonces, prefería esconderse. Así que saltó con un traje nuevo y sin probar, o probado hace mucho. El gol de Cesc, llegando desde atrás, da aire a su teoría. Pero la salida de Torres, con tres ocasiones clarísimas malogradas, fomenta la contraria. España no jugó bien con su plan de saque. También porque Italia, con una presión decidida y adelantada, no la dejó. Y tal vez por el estado del césped. Pero sobre todo porque los que perdieron referencias fueron los centrocampistas españoles. La Roja en el primer tiempo fue un atasco. En la segunda parte mejoró. A Italia, en cambio, le salió bien su experimento de los tres centrales.

No se movió Del Bosque de su cruzada por el doble pivote, de juntar a Xabi AlonsoBusquets, aunque volvieron a dar la sensación de que se estorban. No es una suma es una resta. Por contra, a la primera, volvió a dudar de Silva, como en el Mundial. De hecho, ya tenía prevista su salida del campo por Navas cuando al canario le dio por regalar el milimétrico pase que permitió el empate. Aún así, fue sustituido. Quizás señalado. Preocupante. Iniesta y Silva volvieron a ser lo mejor de La Roja. Pero a Vicente no acaba de llenarle el segundo. O eso deja que parezca.

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