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18 de junio de 2019 18/06/19

Opinión

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El fútbol es un estado de ánimo


  • 26 de noviembre
    de 2015
  • Andy Stalman

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La noche de Champions League del martes pasado en el Camp Nou fue lo más parecido a estar presenciando un concierto de los Rolling Stones en vivo. Energía, algarabía, vibraciones, euforia y sobretodo mucha alegría. El Barça en plan tenístico le endosó un 6 a 1 de paliza a la Roma. El efecto goleada al Madrid se extendía desde el fin de semana hasta el martes. Diez goles en dos partidos, en 5 días y nada menos que al Real Madrid y a la Roma. Parecía un equipo de otro planeta.

Pero llamativa y afortunadamente, en los telediarios, y medios en general, de lo que más se habló no fue de goles. Ni del tremendo golazo de Messi tras 29 pases del equipo, empezando desde Bravo, ni de la tremenda volea del cada vez más killer Luis Suárez, ni del impresionante dominio del territorio, del balón y de las ocasiones del equipo de Luis Enrique.

La imagen más compartida y más comentada fue la de la salida del túnel de vestuarios al campo antes de empezar el segundo tiempo de Messi, Suárez y Neymar Jr. ¿Por qué? Simplemente porque salieron con unas sonrisas de oreja a oreja, hablando como amigos, riendo entre ellos, como si de un grupo de buenos colegas se tratara. Llamó la atención que los jugadores se llevaran tan bien siendo tan estrellas, llamó la atención que se rieran, que estuvieran disfrutando, que estuvieran felices, en noche de Champions League. Quizás las sabias palabras de Eduardo Galeano también ayuden a entenderlo, “Los niños no tienen la finalidad de la victoria, quieren apenas divertirse. Por eso, cuando surgen excepciones, como Messi y Neymar, son, entonces ellos para mí unos verdaderos milagros“.

Y lo ordinario se transforma en extraordinario. El ámbito del balompié es eminentemente emocional, cuanto mejor se sientan los jugadores, mejor rendimiento tendrán sobre el césped.
“Un equipo es un estado de ánimo”, sigue siendo una de las grandes frases de Jorge Valdano. Pero si el fútbol es un estado de ánimo, ¿que tiene de malo estar feliz fuera del campo? Nada. Al contrario, luego esa felicidad, ese estado de alegría se manifiesta cuando rueda el balón. Hay felicidad en el juego, hay complicidad en el equipo, hay talento al doscientos por cien. Sin faltar el respeto a nadie, pero sintiendo el juego, disfrutándolo. Esa es la imagen que dio la vuelta al mundo, tres de los once cracks del Barça saltando al campo con una tremenda sonrisa de felicidad y complicidad dibujada en su rostro.

El entrenador del Roma, Rudy García, ha asegurado que han jugado contra “un equipo imbatible, estratósferico”, “un conjunto imparable”, y yo agrego, un equipo feliz. En este mundo de raros peinados nuevos, anuncios en TV y en las redes sociales, de modelos, Instagram y “salsa rosa”, Messi, Neymar y Suárez han cambiado el foco de la atención. Ahora se habla de compañerismo, de colegas, de generosidad, de confianza, de alegría, de estado de ánimo.

En el fútbol, y esto es lo que lo hace apasionante, nunca se sabe cuanto duran las rachas, ni los ciclos. Pero mientras dure este buen rollo entre estos tres fuera de serie y entre todo el equipo, váyanse preparando para disfrutar de un fútbol de otro planeta, aquí, en la Tierra. Si un marciano preguntase qué es el fútbol, un vídeo del partido del martes por la noche lo convencería de que se trata de una elevada expresión de la felicidad. Aunque es posible que los marcianos ya hayan oído hablar de este extraterrestre llamado Messi.

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