SPORTYOU

Archivo
4 de junio de 2020 4/06/20

Opinión

Opinión

El caso Colunga


  • 14 de enero
    de 2012
  • Alfonso Núñez

Si impera la lógica dentro del Getafe, Adrián Colunga no vestirá más la camiseta azulona esta temporada. El pasado jueves durante la comparecencia de prensa previa a la jornada 19 de la Liga BBVA, Luis García aseguró que, una vez cerrado el plazo de fichajes, explicará qué ha pasado con Colunga.

Éste no es el primer desencuentro entre jugador y entrenador. En el mes de septiembre, el técnico aseguró tras el partido ante el Rayo Vallecano, que el Getafe no era el ‘Colunga club de fútbol’, después de que el delantero se marchara veinte minutos antes de la finalización del choque a los vestuarios, al ver que no iba a tener minutos en ese partido.

Más allá de ese pequeño lance, por el que el jugador pidió disculpas, el comportamiento de Adrián Colunga ha sido ejemplar. Se ha vaciado en los entrenamientos, no ha realizado declaraciones incendiarias y no ha recibido una sola mención pública de ánimo de su entrenador, algo que sí ha sucedido con jugadores como MikuGüiza Rubén Pérez.

La situación de Colunga es irreversible. Ha jugado 125 minutos repartidos en cuatro partidos diferentes. No hay vuelta atrás. El mensaje del pasado jueves no beneficia al jugador ni a la entidad. El hecho de no explicar el origen del desencuentro provoca que la imagen del futbolista quede en entredicho.

Más allá del caso Colunga, la planificación deportiva de esta temporada por parte del Getafe deja mucho que desear. Ocho son los descartes que realiza cada jornada Luis García, y son varios los futbolistas que han tenido un papel residual en esta primera vuelta. MosqueraAlbertazzi, Ustari, Colunga y Pablo Pintos no entran en los planes del entrenador madrileño. A estos nombres hay que unir los de Ruben PérezMané, que en las últimas semanas han desaparecido de las convocatorias.

La plantilla es muy extensa y durante los próximos cinco meses el equipo azulón sólo tiene por delante la disputa de la Liga BBVA. La adaptación de Luis García al Getafe está resultando más complicada de lo esperado. Sus tres años de contrato otorgan al madrileño la posibilidad de enmendar errores a la hora de gestionar un grupo, uno de los aspectos más complicados para el entrenador moderno.

Volver arriba