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8 de diciembre de 2019 8/12/19

Opinión

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El atletismo, el deporte rey…


  • 08 de junio
    de 2009
  • Raúl Gil

… en los Juegos. Sí, porque nadie duda que con la llama olímpica en el estadio, el atletismo se erige en el rey de los deportes. Pero innegable es también la capacidad que tiene de diluirse entre la opacidad y el anonimato durante la olimpiada (tiempo que transcurre entre dos Juegos Olímpicos).

Podría enumerar cientos de ejemplos que clarifican mi tesis sobre la injusticia en cuanto al trato que reciben los y las atletas en nuestro país. Este fin de semana ha sucedido el penúltimo. Se disputaba la última jornada de División de Honor con los encuentros en los que se decidían el campeón en categoría masculina y femenina y también los descensos a Primera División. Ni una sola línea en el periódico deportivo que más lectores tiene en España, el diario ‘Marca’ (salvo para destacar el lanzamiento de martillo de Javier Cienfuegos). No recuerdo jamás que el Nacional de Clubes recibiera un ninguneo como el obtenido este año.

Eso sí. Como cada verano, el atletismo irrumpirá en los televisores de los españoles y sin tener ninguna base de conocimiento previa, periodistas deportivos y público se permitirán criticar la actuación de los nuestros si no llegan las tan ansiadas medallas. Unas preseas que, en determinadas pruebas atléticas, son las más difíciles de conseguir en todo el universo deportivo. No hay ningún deporte en el que la competencia sea tan grande. Para correr los 100 metros, por ejemplo, ‘sólo’ necesitas una pequeña llanura, y eso lo tiene cualquier país del mundo. No necesitas nada más, ni tan siquiera unas zapatillas, porque, como los africanos, puedes correr descalzo. Eso explica que, por ejemplo Kim Collins, campeón del mundo de 100 metros en París’03, sea de un país, que si no es por él, nadie sabría de su existencia: San Cristóbal y Nevis. Su población es de alrededor de 40.000 habitantes y en el 2003 tenían al hombre más rápido del mundo.

Ojalá España, que fue el epicentro deportivo mundial con la derrota del vallista estadounidense Edwin Moses frente a su compatriota Danny Harris hace ya 22 años vuelva a tener no sólo una cultura atlética, sino también una cultura deportiva de la que ahora carece. ¿Culpa de la sociedad? No lo creo. Más bien, en general, de la casi inexistente cultura deportiva que hay dentro del periodismo deportivo donde prácticamente un deporte, salvo raras excepciones, fagocita al resto. Con la poca atención mediática para los deportes minoritarios (que lo serían menos con una mayor atención) y con el sedentarismo cada vez más habitual entre los jóvenes, no es apocalíptico pensar en un futuro no muy lejano en el que podamos contar medallas en unos Juegos con los dedos de una mano. Se le llamará, con todas las letras, ‘fra-ca-so’. Pero no será el fracaso de los deportistas, será el fracaso de los demás por no haberlo evitado.

¿Se imaginan las medallas que conseguiríamos si no existiera el ADO?

Por cierto, mi enhorabuena al Playas de Castellón en chicos y al Valencia Terra i Mar en chicas por sus títulos de campeones de España por clubes.

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