SPORTYOU

Archivo
7 de abril de 2020 7/04/20

Opinión

Opinión

El Atlético busca otra afición


  • 12 de agosto
    de 2009
  • José Miguélez

La afición del Atlético enseñó abiertamente no hace mucho su debilidad. Le bastaron unos cuantos goles consecutivos de Forlán, una cadena de victorias, para olvidarse de los gritos contra los propietarios (indebidos) del club. Ganó la orden enérgica de Cerezo a la grada -“aquí no se viene a chillar”-, la advertencia de la plantilla a las tribunas -“se acabó lo de faltarle el respeto a Mariano“- y ganó, sobre todo, el siniestro silencio de Gil Marín y sus movimientos siempre a cobijo. Perdió una vez más la hinchada, pero por su propia culpa.
Porque confirmó que su enfurecida indignación de hace unos meses era una simple rabieta, la reacción caprichosa y poco cerebral del niño al que le niegan un chupa-chups. Si pierde un partido el Atleti, que se vayan Cerezo y Gil Marín. Si al Kun se le ocurre algo y ganan los rojiblancos, que se queden todos. Tienen motivos los dueños (indebidos) del Atlético en no tomarse en serio a la afición, en sentirse fuertes y ganadores. Se acabaron las concesiones. El Atlético son ellos y al que no le guste, fuera.
Tan convencidos están de su victoria y tan reciente tienen la afrenta de aquellos que les insultaban y les gritaban que se marcharan (a Cerezo y Gil Marín) que han decidido tensar la cuerda y vengarse. Los abonados tendrán que pagar 20 euros si quieren ver al Panathinaikos.
Da igual que a la mayoría de ellos ya les cobrase un plus excesivo por el llamado abono total, que incluye Liga BBVA, Copa y competiciones europeas, pero que de pronto ya no es total, sino parcial. Da igual que a la mayoría les anuncie otro plus excesivo por el nuevamente llamado abono total, en el que entra todo menos el encuentro ante los griegos. O sea que volverá a ser parcial. Y eso después de sus anuncios de comprensión hacia la crisis y de que el curso pasado uno de los encuentros garantizados en ese mencionado abono total (parcial), no lo pudiese ofrecer el Atlético pese a que estaba pagado. Fue el del PSV, que tuvo que jugarse a puerta cerrada por sanción, y al que el club sólo dejó entrar como aficionado al presidente del Real Madrid. “Ya se les compensará”, se limitaron a contestar desde las oficinas cuando algún socio se quejó.
Así que ustedes que chillaban contra los dueños (indebidos) y que luego se callaron al calor de unos cuantos goles tendrán ahora que pasar por taquilla. Y si no, no vayan. O cámbiense de equipo, que a ellos hasta le viene mejor. Del Atlético, que es suyo, sólo les estorba un poco la hinchada. Y por eso o la reeducan o la cambian. Han ganado y lo saben. Cobrar unos euros ahora no se debe tanto a pretender hacer negocio, que también, como a exhibir su poder. Y no se quejen tanto los llamados indesmayables aficionados colchoneros, esa hinchada que presume de única, que bastará un gol de Simao para que se pongan de nuevo a cantar.

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba