SPORTYOU

Archivo
19 de noviembre de 2019 19/11/19

Opinión

Opinión

El adiós de un capitán


  • 26 de mayo
    de 2012
  • Alfonso Núñez

Así, sin ruido, silencioso, tranquilo y en un emotivo acto. De esta forma abandonó Antonio López su Atlético de Madrid. En un fútbol donde el negocio se adueña peligrosamente del sentimiento, Antonio López ha dicho adiós a su Atleti. No es el jugador más técnico, ni el más rápido, pero su carrera en el conjunto atlético merece un reconocimiento.

Llegó a los 15 años procedente de su Benidorm natal. Su paso por el Cadete, Juvenil y Atlético de Madrid B, le llevó al primer equipo. Una cesión a Osasuna fue su única aventura lejos del Manzanares. Rindió, cumplió, y la entidad colchonera apostó por un jugador de la casa.

Jugó en la Liga Adelante con el Atlético de Madrid, y, tras su marcha a Osasuna, formó parte del conjunto colchonero, con el que le ha tocado vivir una época difícil, que se endulzó con la consecución de tres títulos europeos, y una participación con la Selección Española en el Mundial de Alemania 2006. La nacionalización del Tano Pernía le privó de la titularidad en el equipo nacional, tras una lesión de Asier del Horno. Antonio López es de esos futbolistas que se dejan querer. Persona antes que jugador, su relación con la gente del fútbol se valora de manera especial.

No es el Atlético de Madrid un equipo que gestione de manera brillante la salida de sus futbolistas importantes. Sin embargo, ayer todo salió bien. Dirigentes, compañeros y empleados del Atlético de Madrid estuvieron con Antonio el día de su despedida. Ha tenido una temporada complicada, sin continuidad por culpa de las lesiones, pero el capitán siempre ha sumado en ese valor intangible para los que vemos el fútbol desde fuera. Las imágenes, colocando la bufanda a Neptuno tras sus dos títulos de Europa League, pasarán a la historia de la entidad rojiblanca.

“Quiero seguir jugando al fútbol” reconocía el lateral izquierdo, “y siempre llevaré al Atlético de Madrid dentro de mí”. Me gustan las personas humildes, los jugadores que disfrutan de su profesión y en eso, Antonio López ha sido un ejemplo. Que te vaya bonito, capitán.

Temas relacionados: ,

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba