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7 de julio de 2022 7/07/22

LaLiga Santander

Eder Sarabia: «Con Messi la química no fue la deseada»

Según el ayudante de Setién en el Barça, el equipo que dirigieron estaba cogido con hilos y lo demuestran los cambios que se están preparando de cara al futuro


12 de marzo de 2021 - Sportyou

Eder Sarabia, entrenador ahora del Andorra de Gerard Piqué y ayudante de Quique Setién en el FC Barcelona, ha hablado muy claro sobre su paso por el Barça y sobre la relación que tuvo el cuerpo técnico de Quique Setién con la estrella azulgrana Leo Messi: «La química o fue la deseada. No encontramos al mejor Leo Messi en el estado anímico. Ser Leo Messi es dificilísimo ya que eres el mejor jugador de todos los tiempos. Eres conocidísimo. No puedes salir a la calle. Todo eso produce un cansancio y un desgaste mental. Por eso se quiso ir del Barça y nosotros no fuimos capaces de tocar las teclas para sacar lo mejor de él».

Eder Sarabia repasó en una entrevista con El País su pasado en el banquillo azulgrana junto a su amigo Quique Setién. Sarabía coimo en él es habitual, no se ha morido la lengua para explicar sus aciertos y sus defectos también. Quiso explicar que su paso por el Barça no fue lo que habían soñado: «Cuando llegas y ves cosas a nivel de funcionamiento que no están bien, es normal que te decepciones. Por algo está pasando en el club todo lo que está pasando y los cambios que se preparan. No lo dije yo solo. Lo han dicho Piqué, Messi… Todo lo que me pasó en el Barça me ha hecho ser mejor. Incluido el 2-8 del Bayern. El FC Barcelona no era un equipo preparado para afrontar retos importantes. Estaba cogido con hilos».

Eder Sarabia rechaza que haya dejado muchos enemigos en el Barça por sus maneras y como prueba presenta su actual trabajo: «No creo que haya dejado enemigos en el Barça. La llamada de Piqué es un espaldarazo para mi y por eso y por el proyecto me vine a la Segunda B y no quise entrenar en Segunda. Me convenció el proyecto del Andorra. A veces nos falta agua para regar la hierba artificial y ropa para entrenarnos, pero es volver al barro».

Sobre su inquieto carácter en el banquillo, dice que «vivo el fútbol con pasión. No lo puedo remediar. He aprendido mucho de mi situación y también he aprendido a tocar las teclas que hay que tocar. Ahora sé que hay jugadores a los que no les gusta que les hables con esa vehemencia y llevo tiempo trabajando con un coach que me está enseñando a controlar mis impulsos».

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