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17 de noviembre de 2018 17/11/18

Opinión

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Duro de roer


  • 31 de enero
    de 2013
  • Julián Ávila

Madrid Barça

El Real Madrid puede presumir de contar con una doble piel. Un don forjado durante años y que casi siempre aparece en las situaciones comprometidas. Como anoche. Aplauso meritorio para los blancos, pero este empate en una situación adversa no debe extrapolarse y venderse como un triunfo. Sería un error. El resultado no se corresponde con el juego y el Barcelona fue superior, que no vulnerable. Perdonó, puso al Madrid contra las cuerdas pero no lo remató. Y este tipo de perdones suelen acarrear desenlaces fatídicos.

El orgullo, la casta, el sufrimiento y el compromiso estuvieron del lado del Madrid mientras que el juego y el fútbol viajaron en las botas azulgranas. Ya se sabía, pero esta ecuación no garantiza el éxito en la vuelta. Ahora el Madrid sale reforzado con este desenlace parcial. El herido tiene tiempo de recuperarse y Mourinho pasa sin estrecheces un partido que pudo tener otro desenlace si los delanteros rivales hubiesen estado más finos.

De este duelo no veo ni ganadores ni perdedores. Los porteros salieron airosos del foco mientras que las estrellas goleadoras rompieron todos los pronósticos.

PD- Ésta, con ventaja. Mourinho dijo públicamente hace poco que el portero Adán pasaba por un gran momento de forma. Le ha durado poco porque Diego López fue titular. Las mentirijillas no están bien, aunque las diga el entrenador del Real Madrid.

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