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28 de octubre de 2020 28/10/20

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DeChambeau, el ‘gordo’ que ganó al ‘físico loco’ el US Open

El estudioso científico de la PGA, gana su primer Major con 20 kilos más pero con un acierto muy superior a todos los demás terminando con -6 en el US Open


21 de septiembre de 2020 - Sportyou

Ha sido la comidilla de todos los aficionados cuando le vieron en el tee de salida de la primera jornada del US Open de golf. Sólo se le reconocía por su particular indumentaria y por su gorra especial y distinta a la que llevan los demás jugadores de golf. Su aspecto físico ha cambiado tanto que la sorpresa hizo a más de uno sonreír irónicamente al verle. Todos en el Major se preguntaron, ¿dónde va éste con tantos kilos encima? Pues ‘el gordo’ Bryson DeChambeau ha sido el único de los profesionales que ha bajado del par del campo (-6) demostrando que los 110 kilos repartidos en el 1.85 de estatura, le han dado más fuerza, velocidad en el swing y exactitud en cazar las calles, hasta el punto de ganar su primer Major de la PGA arrasando a todos sus rivales.

El brutal cambio físico que ha experimentado Bryson DeChambeau con 20 kilos más, al que antes denominaban ‘el científico’ por cómo trabaja los palos en su garaje para transformarlos en únicos y en como afronta el deporte del golf, han influido de tal manera en el triunfo final que los que hace un año le llamaron loco, ahora deberán rectificar ante el éxito cosechado por el impresionante DeChambeau en el dificilísimo campo neoyorkino de Winged Foot al verle golpear la bola, patear y hacer lo que hizo en las cuatro jornadas del US Open.

De Chambeau y su gorra ‘a lo Peaky Blinders‘, a finales del pasado año, ya había transformado su musculatura ganando 9 kilos en tan sólo tres meses pero un año después se plantó en el tee de salida con 20 kilos más que explicó detenidamente como los había ganado y por qué. “Consumo diariamente entre 3.000 y 3.500 calorías a base de un desayuno de cuatro huevos, cinco lonchas de bacon, algunas tostadas y un par de batidos de proteínas de proteínas. Durante el día además de las barritas energéticas, ingiero un sandwich de mantequilla y dos o tres batidos más. En la cena me alimentaba con un filete con patatas y más batidos con proteínas”. El golfista ha conseguido lo que buscaba: más distancia y más seguridad en su golpes. En la distancia promedió unos 315 metros siendo el que más largo envía la bola regularmente en el PGA Tour.

Es distinto a todos, no sólo ahora al haber ganado peso cuando todos los demás intentan perderlos. Antes de hacerse profesional y después, ha ido estudiando cómo mejorar su swing y sus golpes haciéndose con un estilo propio y con palos especiales rectificados por él para no tener que cambiar la entrada a la bola con cada palo. Ha creado un swing de plano en el que el ángulo de su cuerpo no varía en ningún momento y está adaptado a todos los hierros y maderas. Los ha recortado a la medida del ‘6’ y el peso es igual en todos ellos.

Desde que tenía 20 años estudió físicamente como mejorar su juego no sólo en los palos y sí también en su cuerpo y finalmente los resultados le han demostrado que llevaba razón cuando los ‘listos’ le llamaban loco. Su técnica y sus kilos le han colocado como el jugador que más calles tiene y lo ha seguido demostrando en el US Open pateando como nadie. “La ciencia me ayuda a validar lo que siento y lo que veo. Los números me reafirman. Me da seguridad. Si doy un putt de 12 metros y la máquina me dice que la bola debe ir a 10,1 millas por hora, es un dato que ayuda a mi cerebro a estar más seguro en momentos de presión como en el último putt del US Open”. Un último putt que estudió una y mil veces antes de darle a la bola y eso que sacaba seis golpes a Wolf.

Todo en él es especial desde siempre. Cuentan que en el instituto para ahorrarles a sus padres lo que costaba un libro de física, lo pidió en la biblioteca y copió las 180 páginas: “Es la única manera de que me quedase con todo lo que estaba escrito, lo memorizase y entendiese todo mejor”. Es un estudioso de cada brizna de la hierba que crece en el campo donde va a jugar midiendo la altura, la humedad, la inclinación del green y en que campos es mejor quitar o dejar la bandera en el hoyo. Nada en él es parecido al gran Seve Ballesteros que improvisaba en cada golpe, en DeChambeau todo está súper estudiado. Cuentan las crónicas que en alguna ocasión en las prácticas de algún campo, le prohibieron usar un compás.

Bryson DeChambeu ha tardado cinco años en ganar su primer Major desde que se hizo profesional pero el antes ‘loco cientifico’, ‘profesor chiflado’, Peaky Blinder y ahora denominado como ‘el gordo’, se paseará por los campos de golf con la razón sobre sus hombros y con las curiosas miradas de sus compañeros de profesión que después de la exhibición en el Winged Foot (Pie Alado) de Nueva York, no les quedará más remedio que respetarle más de lo que lo hacían. Además de jugar magníficamente al golf, puede dar clases de física y de lo que se le antoje sobre el cuerpo humano porque todo lo sabe sobre las razones por los que se juega bien o las lesiones que le impiden hacerlo mejor, tal y cómo un día explicó los motivos de una lesión que le impedían hacerlo bien: “Porque mi cuadrante lumborum no estaba funcionando. Mis ilíacos, longissimus thoracis, sufrieron”. Ahí queda eso. Si lo ha dicho ‘El Gordo’ Bryson DeChambeau, ganador del US Open de golf 2020, debe de ser verdad.

Último y ganador putt del US Open de DeChambeau

Este es el cambio físico de Bryson DeChambeau

 

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Always trying to be better. *Numbers are max not average . . #Repost @golftv ・・・ Bryson 🆚 Bryson

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