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18 de septiembre de 2018 18/09/18

Mundial Rusia 2018

Croacia suda sangre para echar a Rusia de su Mundial

El partido se decidió en la tanda de penaltis y supone el regreso de los croatas a unas semifinales mundialistas 20 años después


7 de julio de 2018 - Sportyou

Croacia es la última selección en unirse a las semifinales del Mundial tras echar a Rusia. Los de Dalic vencieron en los penaltis tras un partido y una prórroga (2-2) en los que ambos sudaron sangre y trabajaron para defender sus ideas sobre el campo. Los croatas, liderados por Modric -especialmente en la segunda parte y en el tiempo extra- y Rakitic, regresan a unas semifinales mundialistas 20 años después. Inglaterra ya espera al otro lado.

Comenzó con energía Rusia en los primeros minutos. Apenas se habían disputado dos cuando Cheryshev recibió en el área un balón en profundidad, pero sin fortuna de cara a puerta. Un aviso de la anfitriona que encontró en el arranque espacios para el contraataque ante una Croacia que tardó en enchufarse, con tímidos acercamientos al área de Akinfeev.

El despertar de los de Dalic llegó personalizado en Rebic, que tuvo la primera para Croacia pasados los cinco minutos de aturdimiento inicial. Una jugada personal que no halló puerta terminó en un córner que él mismo remató, aunque se le fue alta. Una acción que dio confianza arriba a los croatas que, a partir de ese momento, se adueñaron del balón y obligaron a los rusos a mantenerse más en su campo.

Rebic, extremo del Eintracht de Frankfurt, fue el enganche perfecto entre el centro del campo y la delantera, construyendo el ataque desde la derecha. De su carril y sus botas nacieron la mayoría de las ocasiones más claras de la primera parte. También a banda cambiada buscó los huecos hacia el área y provocó faltas peligrosas para los suyos, no muy acertados de inicio en las jugadas a balón parado.

Ya con el partido controlado por Croacia, Rusia aprovechó su presión alta, que obligó a los croatas a jugar en largo, para rascar algo en las primeras líneas para plantarse ante Subasic. Transcurrida media hora de partido y con el balón dormido en el centro del campo, Cheryshev y Dzyubat se sacaron de la manga una pared que acabó con un golazo del jugador del Villarreal que disparó desde fuera del área, ajustada al palo. Un golazo más para su cuenta personal, que ya suma cuatro.

Con el gol, los de Cherchesov recuperaron dominio y multiplicaron las energías en la delantera, volviendo locos a los croatas que miraban a su capitán con esperanza. ‘No Modric, no Party’, y, en la primera parte, acusaron su ausencia, ahogado por la presión rusa. Los galones en los primeros 45 minutos fueron para Rakitic.

Se trasladó el encuentro al área rusa y los croatas tuvieron que encomendarse a la contra para igualar el partido, desbordados por la energía local tras el gol. Kramaric ponía el uno a uno en el cuarenta tras una jugada de Mandzukic por la izquierda, que le sirvió el balón al área al jugador del Hoffenheim que marcaba de cabeza.

En la segunda parte, el partido continuó con cierto equilibrio, con sendos contendientes siguiendo su guión. Con aire de ida y vuelta, ambos pudieron adelantarse. La más clara llegaba para Croacia cuando se cumplía la hora de partido: Perisic recibía en el área solo ante Akinfeev pero el balón dio en el palo y se salió.

La entrada de Brozovic dio oxígeno a Modric, que se unió por fin al excelso partido de Rakitic, liderando la construcción del juego. Rusia acusó el desgaste defensivo de la primera parte y se calmó el ritmo en beneficio croata. Sin embargo, el partido se espesó y con el empate se llegó a la prórroga.

En el minuto diez de la prórroga, Vida encontró el premio a su magnífico Mundial logrando el gol que adelantaba a Croacia. Un córner botado por Modric que remataba el central, reconvertido a lateral derecho tras la lesión de Vrsaljko.

Rusia lo intentó a la desesperada en la segunda parte de la prórroga y el premio llegó a balón parado. Una falta en la esquina del área colgada por Dzagoev y rematado por Fernandes igualaba de nuevo el marcador, con los penaltis en el horizonte.

La tanda de penaltis comenzó con fortuna para Croacia con valiente Subasic que detuvo con su mano izquierda el disparo de Smolov. Acertó Brozovic el suyo, poniendo a los de Dalic por delante. Se igualaron las opciones con el tanto de Dzagoev y el posterior fallo de Kovacic, pero Fernandes, que pasó de héroe a villano, lanzó el suyo fuera. Como ya ocurriera ante Dinamarca, el decisivo fue responsabilidad que Rakitic, que no defraudó y metió a su país en unas semifinales de un Mundial 20 años después.

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