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16 de junio de 2019 16/06/19

Opinión

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Cristiano, Isco y los agoreros del partido menor


  • 13 de diciembre
    de 2018
  • Paco Navacerrada

Discurría la semana revuelta a causa de las desafortunadas declaraciones de Cristiano Ronaldo a varios medios italianos. El portugués no tiene suficiente protagonismo en la Juventus y en Italia que quiere seguir siendo alguien en un país que ya pasa de él y que ya no puede más con su ego. Incluso la afición del Real Madrid, esa bendita afición que le perdonó todo lo perdonable y lo imperdonable también, ha llegado al límite de su paciencia y el poco respeto que ya le podía tener al que es una leyenda viva del Real Madrid, lo ha perdido por su lengua tan larga, que cada vez que abre la boca no puede echar por ella más resentimiento a un club que le ha puesto en la cúspide desde donde hoy se pavonea.

Que no se confunda Cristiano, si él está en el sitio en el que ahora se encuentra es porque ha jugado en el Real Madrid y no al revés. Alguna de sus viudas, esos aficionados que lloran su marcha como si el Madrid fuese a desaparecer sin él, debería decírselo. Que se olvide del Madrid, que él se retirará y el Real Madrid permanecerá y seguirá ganando, como lo ha hecho en los últimos ciento dieciséis años de historia. Los más contentos con sus palabras son sus compañeros, que por decencia, por educación y por esa humildad que él dice que no tienen no le contestarán. Cristiano, olvídate del Real Madrid. Es pasado para ti. Y si hace frío en Turín, cómprate un abrigo.

Isco tuvo, contra el CSKA, una gran ocasión que malogró por entretenerse en exceso. Él se volvió hacia la grada e hizo un gesto, levantando el brazo, que no gustó a los aficionados, que desde es momento pitaron cualquier acción del malagueño. Vista la acción, no me parece suficiente para que la afición se ensañe con Isco. Puede que fuese un gesto de contrariedad hacia sí mismo por marrar una oportunidad tan buena para marcar. El problema de esto es que a Isco, la afición ya le ha tomado la matrícula y cada vez que juegue en el Bernabéu, lo va a hacer sobre un alambre sin red, y al más mínimo error todos los ojos, y los reproches, se volverán contra él. Difícil situación que no sé si Isco va a poder revertir. Lo primero que debe hacer, sin duda, es coger la forma. Cuando eso suceda, irrumpirá como un trueno en el once titular.

El partido menor del miércoles se convirtió en un desastre absoluto. Ya lo habían advertido la cohorte de agoreros que siempre vaticinan el mal blanco. Es verdad que el Real Madrid lo tenía ya todo hecho: la clasificación y el primer puesto del grupo asegurados. Nada en juego, salvo el honor y un buen puñado de euros. Jugarse el honor cuando uno se pone la camiseta del Real Madrid es cuestión suficiente como para no salir al campo a ver qué pasa. Y no creo que los once que puso Solari cotra el CSKA no le pusiesen ganas. Vi media hora en la primera mitad de dominio completo blanco, pero la falta de puntería y de pegada fueron alarmantes. De lo salvable, Vinicius. Cada vez que el brasileño coge la pelota hay sensación de que algo puede pasar. Suyas fueron las mejores acciones del partido y también las ocasiones. Encara y se va casi siempre. Creo que Solari debería sopesar la opción de que Vinicius empezase a ser titular.

Salvo Vinicius y alguna pincelada de Asensio, además de la ilusionante aparición del Valverde, preocupante el Real Madrid a una semana de su debut en la Copa del Mundo de Clubes. No es que dude del Madrid, pero no mete goles y las ocasiones que les crea el rival, finalizan en gol. Y River Plate viene en la cresta de la ola.

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