SPORTYOU

Archivo
4 de abril de 2020 4/04/20

Opinión

Opinión

Como una moto


  • 05 de marzo
    de 2014
  • Manolo Oliveros

Es así. Tal cual. Acelerado en el campo, expeditivo, fuerte, con carácter, decidido, directo… Es tal como demostró ayer en su escenificación y alocución anunciando que dejaba el Barça. A las 16.00 horas entró en la sala de prensa con paso firme, rápido, camiseta negra de manga corta, enseñando músculo… Se sentó, miró al frente y soltó un discurso breve y al grano, sin adornos, sin emociones, sin rodeos. Así es Puyol, tal cual. A veces hasta parece huidizo, esquivo. Toma una senda y no hay quien le pare, y lo mismo hace con sus ideas.

Escuchó que le podían enviar al Málaga y montó un pollo tremendo y frenó la intención. Puyi quería triunfar en el Barça. Tiene orgullo y sabía que podía llegar a ser alguien grande en el Barça, que para eso se había venido con 17 años de su pueblo. Lo tenía claro.

Vive la vida intensamente, en el fútbol y fuera. Se ha preparado para, con sus limitaciones técnicas, tratar de ser el mejor. Ha trabajado más que nadie para superar, seguramente, la falta de talento, y a la hora de trabajar ha invertido todo el tiempo del mundo. Pero después no pierde ni un segundo en la prensa. No lo considera interesante y es perfectamente evitable. Solo se desgasta. Y mucho, en lo que le llena. En lo supérfluo no pierde el tiempo. Va a lo suyo y no le ha ido mal.

Puyol entró con fuerza en el Barça. Uno de los técnicos, Martínez Vilaseca, me decía cuando debutaba, es como un Neeskens, rubio con melena, fuerte y va como una moto. Y cuando ha visto que esas fuerzas flaquean, no es Baresi y ya no puede rendir, honestamente da un paso al costado y se baja de la moto. De la moto del fútbol, porque de la moto de la vida no. La seguirá viviendo intensamente.

Suscríbete a nuestro newsletter

Volver arriba